{"id":489,"date":"2014-11-21T09:28:44","date_gmt":"2014-11-21T15:28:44","guid":{"rendered":"https:\/\/domette.com\/blog\/?p=489"},"modified":"2025-03-02T20:23:14","modified_gmt":"2025-03-03T02:23:14","slug":"mi-vida-mi-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/domette.com\/blog\/?p=489","title":{"rendered":"MI VIDA MI HISTORIA: JEANNE MARIE JULIE BOUSSARD PARLIER LO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>7 DE DICIEMBRE DE 1930<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Mis queridos hijos Pierre y Marcel.<\/em><\/p>\n<p><em>Mis queridos nietos Georges, Jacques, Michel, Claude, y Jean.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0Acabo de salir de una grave enfermedad, la cual pudo provocarme la muerte, y como consecuencia separarme de ustedes. Apenas regres\u00e9 a la vida y pienso llevar a cabo una idea que tengo desde hace mucho tiempo en mi coraz\u00f3n, que es la de dejar mis recuerdos. He sentido una gran emoci\u00f3n al leer las memorias de la t\u00eda Julie Becquemont y por mi querida t\u00eda Joffre, quien fue para m\u00ed una verdadera abuela. Ahora me toca el dar a conocer un poco de la historia de mis parientes, de los m\u00e1s antiguos, ya que era la costumbre de anta\u00f1o escribir el llamado \u00ablibro de familia\u00bb parecido a un testamento destinado para que los hijos conozcan a sus antepasados\u2026 Espero que alguno de ustedes siga con la tradici\u00f3n, entregando los apuntes de una abuela que los quiere con ternura. Nac\u00ed el 13 de junio de 1863, en Saint-Maurice, cerca de la ciudad de Charanton. Tuve como padrino al cu\u00f1ado de mi mam\u00e1, abogado y esposo de su segunda hermana, y como madrina a su hermana mayor casada con Monsieur Ernest Becquemont. Mi padre, Jean-Baptiste V\u00edctor Boussard, era originario de C\u00f4te-d&#8217;Or de situaci\u00f3n econ\u00f3mica buena, viviendo de la producci\u00f3n de sus bienes y disfrutando de la fabricaci\u00f3n de vinos marca <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Chassagne\">Chassagne-Montrachet\u00a0<\/a> Marca Joseph Drouhin<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Chassagne\">,<\/a> de gran prestigio.\u00a0 Todav\u00eda hay en Chassagne, descendientes de esta familia, que mis hijos y yo hemos visitado cuando eran peque\u00f1os. los parientes personas, ya mayores recordaron que mi padre ten\u00eda un hermano que era sacerdote y una hermana (monja) del Monasterio del Sagrado Coraz\u00f3n de la ciudad. Gracias a ellos, mi padre fue colocado en el seminario de <a href=\"\/www.google.com\/search?q=Aytun+francia&amp;sca_esv=ee5d8c4bfe1d5392&amp;ei=Hv_EZ7rMMcWYkPIPqr3XwA4&amp;ved=0ahUKEwi608_u2uyLAxVFDEQIHareFegQ4dUDCBA&amp;uact=5&amp;oq=Aytun+francia&amp;gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiDUF5dHVuIGZyYW5jaWEyCBAAGIAEGKIEMggQABiABBiiBDIIEAAYgAQYogQyBRAAGO8FMggQABiABBiiBEjsKFCyC1j_IXABeAGQAQCYAawGoAGSDqoBCTIuNS4xLjYtMbgBA8gBAPgBAZgCCaACug7CAgUQLhiABMICChAAGIAEGLEDGArCAgcQABiABBgKwgINEAAYgAQYsQMYgwEYCsICFBAuGIAEGJcFGNwEGN4EGOAE2AEBwgIHEC4YgAQYE8ICDRAuGIAEGBMYxwEYrwHCAgcQABiABBgTwgIJEC4YgAQYExgKwgIWEC4YgAQYExiXBRjcBBjeBBjfBNgBAcICBhAAGBYYHsICBxAAGIAEGA3CAgUQIRigAZgDAIgGAboGBggBEAEYFJIHCTEuNi4xLjYtMaAHszQ&amp;sclient=gws-wiz-serp\">Autun,<\/a> lo que demuestra sus conocimientos, su educaci\u00f3n en general y su cultura, muy superiores si se hubiera quedado en su pueblo natal. Mi padre no ten\u00eda vocaci\u00f3n religiosa, as\u00ed que dej\u00f3 el seminario a los 20 a\u00f1os y se dirigi\u00f3 a Par\u00eds.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9l era un nombre alto, guapo y con m\u00fasculos fuertes, cabello rubio y ojos azules, demostrando tener una excelente salud, era amante de la vida. En el caf\u00e9 encontraba, casi cada d\u00eda, a Ernest Becquemont y fue con el que pensaron en el proyecto de casarlo con mi mam\u00e1. Mi abuelo, Monsieur Parlier, dirig\u00eda en aquella \u00e9poca un comercio de boneter\u00eda muy exitoso, ubicado en la rue Faubourg Possioniere No. 11. Su yerno, Monsieur Lecris, le ayudaba, por lo que mi abuelo, muy adelantado para su \u00e9poca, se dejaba ayudar. Hab\u00eda hecho dos viajes a Am\u00e9rica y trajo a este pa\u00eds, un nuevo sistema novedoso para su negocio. En este momento se realiza el matrimonio de mi madre. Era viudo, y su esposa Elisa Boulanger, hermana de Laure Joffre, muri\u00f3 muy joven, dejando un hijo. Era oficial de la marina, el cual morir\u00eda en 1887, y su barco se perder\u00eda en el mar con todas y las mercanc\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0Las 4 hijas eran, las 2 mayores casadas, Julie se cas\u00f3 con el Monsieur Becquemont, Maure se cas\u00f3 con Monsieur Lecris, quedando Marie que fue mi madre y Claire, la m\u00e1s joven, la cual se cas\u00f3 m\u00e1s tarde con el Monsieur G. Teulon, el cual no habr\u00eda encontrado con su esposa una armon\u00eda total de gustos y h\u00e1bitos. Al quedar viudo, se consuela r\u00e1pidamente. Adem\u00e1s, si se encontraba, estaba molesto por cuidar a mi mam\u00e1. Mi mam\u00e1 ten\u00eda 20 a\u00f1os, y le gustaba la vida. Era inteligente, alegre, de esp\u00edritu \u00e1gil, muy r\u00e1pida para contestar, lo que le hac\u00eda a veces pasar por malos momentos que enojaban a sus hermanas ya casadas, y esto la molestaba. Ella viv\u00eda en la planta baja de la rue-Du-Faubourg Possioniere, un poco oscura y daba sobre un peque\u00f1o patio. Cuando mi padre, fue presentado por Ernest Becquemont me pidi\u00f3 en matrimonio. Mi mam\u00e1 no tom\u00f3 en cuenta la diferencia de edad entre quien la pretend\u00eda y, con casi 20 a\u00f1os m\u00e1s joven, acept\u00f3 su matrimonio con cierto entusiasmo en el cual hab\u00eda poco amor. La ceremonia se llev\u00f3 a cabo y mis padres emprendieron su viaje de bodas, a Marsella, ciudad en la cual, mi padre ten\u00eda muchos amigos. Tengo pocos recuerdos de mi primera ni\u00f1ez, en que mi mam\u00e1, de vez en cuando, daba muestras de cari\u00f1o, me apretaba sobre su coraz\u00f3n y me cubr\u00eda de besos. Mis t\u00edas dir\u00edan despu\u00e9s que fui una ni\u00f1a f\u00e1cil, dulce, lenta, lo que preocupaba a mi mam\u00e1, quien era m\u00e1s nerviosa y llena de vida. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, de mi llegada a este mundo, lleg\u00f3 mi peque\u00f1o hermano, que fue bautizado como Henri. Era un bonito ni\u00f1o, robusto, y mi madre, a la que le gustaban los ni\u00f1os \u201chombres\u201d, empez\u00f3 a consentirlo mucho m\u00e1s de lo esperado, lo que le hizo de car\u00e1cter fuerte y utilizaba sus m\u00fasculos para pegarles a sus amigos y a su hermana. Fue en estos momentos, cuando los negocios de mi padre quebraron, y la destiler\u00eda fue vendida a un precio rid\u00edculo a nuevas personas, dejando a mi padre y a su cu\u00f1ado en malos t\u00e9rminos, reclam\u00e1ndole su falta de capacidad. Lo terrible es que el dote de mi madre, que era muy importante, se hab\u00eda perdido en esta desgraciada aventura. De Saint-Maurice nos mudamos a Neuilly-Sur-Seine, donde viv\u00eda mi t\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Becquemont con sus dos ni\u00f1os Andr\u00e9 y Paul. La otra t\u00eda, Lecris, ten\u00eda, tambi\u00e9n, dos 2 hijas muy j\u00f3venes, Genevieve y Augustine. Ten\u00eda a mi mam\u00e1 y a una amiga, un poco prima de mi t\u00eda Lecris, llamada Madame Sandt. Ella tambi\u00e9n viv\u00eda con sus dos hijos, Alice y Paul. De estos a\u00f1os tengo el recuerdo de bonitos d\u00edas en compa\u00f1\u00eda de todos los ni\u00f1os, en los Bois de Boulogne, y desde luego en presencia de nuestras madres. Al estallar la guerra de 1870, no recuerdo la causa o en qu\u00e9 circunstancias dejamos Neuilly. Nos fuimos para Lyon, solamente ten\u00eda apenas 7 a\u00f1os y recuerdo que mi mam\u00e1 lloraba al tener que dejar a su familia, a sus amigas. Recuerdo que viv\u00edamos en un cuarto piso, era un departamento grande con muy pocos muebles y el barrio era agradable cerca de Brotteaux. Mi madre nos llevaba, de vez en cuando, al Parc de lC\u00f4te-d&#8217;Or, que quedaba un poco alejado de la casa, y otras veces jugamos en la plaza Louis XVI-lugares que quiz\u00e1s hoy ya no existen. Viv\u00edamos en una gran zozobra. Los alemanes, de los que se hablaba todo el tiempo, me daban mucho miedo, se tem\u00eda que llegar\u00edan pronto, y la gente se iba a refugiar en iglesias, compraban bolsas de trigo, quesos y lo que pod\u00edan. Lo que m\u00e1s me impresionaba era el uniforme de mi pap\u00e1, que era de la \u201cGuardia Nacional\u201d. \u00c9l ten\u00eda que dormir fuera de casa, en un sitio llamado \u00abCorps de Garde\u00bb. Recuerdo a mi mam\u00e1 prepar\u00e1ndole, una botella de vino caliente, la cual compart\u00eda con sus colegas\u2026 Fue en estos a\u00f1os tan dif\u00edciles en que mi madre trajo al mundo una linda ni\u00f1a llamada Marguerite. En esta ocasi\u00f3n, a pesar de las dificultades de abandonar Par\u00eds, mi t\u00eda Julie pudo llegar a Lyon. La pobre reci\u00e9n nacida vivi\u00f3 solo 2 meses, y una epidemia, que no puedo recordar, la mat\u00f3. En aquella \u00e9poca nos encontr\u00e1bamos viviendo en Lyon. Fue la que le quit\u00f3 la vida, esa fue mi primera gran tristeza, la muerte de mi peque\u00f1a hermana. Mi mam\u00e1 me ense\u00f1\u00f3 en su cuna a esta peque\u00f1a, cubierta de rosas blancas, la cual abrac\u00e9 y la bese, impresionada por su rigidez, me asust\u00e9 mucho. Desde entonces siempre tuve, gran cantidad de temores. Esta situaci\u00f3n, la guardar\u00eda durante mucho tiempo. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0Terminada la guerra, dejamos Lyon, y con mis padres regresamos a Neuilly-Sur-Siene. Primero, a rue de Chartre, y despu\u00e9s Avenne de Neuilly. Mi padre, afortunadamente, ten\u00eda una buena situaci\u00f3n, en un comercio de textiles, localizado en la plaza des Victories. Viajaba mucho y se ausentaba por 5 o 6 meses y esto era muy triste para m\u00ed. Mi pobre mam\u00e1, lloraba frecuentemente, ya que mi padre, era un poco ego\u00edsta, mandaba poco dinero a su familia. A pesar de mi edad, pude comprender que mis padres no ten\u00edan una buena relaci\u00f3n, aunque estuvieran juntos. Acud\u00eda a la escuela, en el bulevar Maillot, propiedad de unas se\u00f1oritas Martineau, unas solteronas protestantes, amigas de la familia Sandt. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9ramos pocas alumnas, principalmente j\u00f3venes de origen ingl\u00e9s. Por ir en forma irregular, no hice muchos progresos. Lleg\u00f3 el momento en el cual ten\u00eda que hacer mi primera comuni\u00f3n. Me estaban preparando cuando mi mam\u00e1, que esperaba el cuarto hijo, muri\u00f3 en unos cuantos d\u00edas de una calentura p\u00farpura, por culpa del m\u00e9dico que era responsable de su salud. Mi padre se encontraba en Marseille, atendiendo sus negocios, y fue avisado y lleg\u00f3 de la manera m\u00e1s r\u00e1pida posible. Recuerdo c\u00f3mo sufri\u00f3, era de car\u00e1cter violento, pero al mismo tiempo muy sensible. Su principal preocupaci\u00f3n era c\u00f3mo ocuparse de los ni\u00f1os peque\u00f1os, ya que \u00e9l siempre estaba de viaje, y fue nuestro amigo Joseph Gantd y mi padre, quienes juntos vinieron al internado para darme la terrible noticia. Recuerdo que la dio con todo el coraz\u00f3n, quer\u00eda mucho a mi madre, y pensaba que esta enfermedad, la podr\u00edamos haber evitado. Nos comunic\u00f3 a mi hermano, y a m\u00ed, que, as\u00ed como quer\u00eda mi madre, nos quer\u00eda tambi\u00e9n. Lloraba yo mucho, me llevaron a dormir con las se\u00f1oritas Martineau, y durante varios d\u00edas, trataron de consentirme, a lo que recuerdo, quedaba insensible, entendiendo el tama\u00f1o de nuestra desgracia, por lo menos eso es lo que sent\u00eda en aquel momento.<\/em><\/p>\n<p><em>M\u00e1s tarde, cuando estuve de interna, durante los d\u00edas de visita, ve\u00eda a mis compa\u00f1eras con sus mam\u00e1s y comprend\u00ed lo que es no tenerla. Al a\u00f1o siguiente hice mi primera comuni\u00f3n, era el 24 de junio de 1876. Segu\u00eda en el Instituto de las se\u00f1oritas Martineau, a las que agradezco de todo coraz\u00f3n, todo lo hicieron para mi preparaci\u00f3n. A pesar de ser protestantes, nunca dejaron ocasi\u00f3n alguna para prepararme en mi primera comuni\u00f3n. Despu\u00e9s de las V\u00edsperas religiosas, no dejaron ocasi\u00f3n de llevarme al Pante\u00f3n a visitar la tumba de mi madre, que hab\u00eda sido colocada en Neuilly, junto a mi abuelo Parlier. Mi hermano fue colocado con mi T\u00eda Becquemont, despu\u00e9s en el Colegio Chastal, donde hab\u00eda demasiados muchachos, para ser un alumno interno, quiz\u00e1s esto contribuy\u00f3 a su mal car\u00e1cter, en los siguientes a\u00f1os de su vida, le trajeron muchos problemas, todos cre\u00edan que por falta de atenciones, pero yo estoy dispuesta a perdonarlo porque solamente ten\u00eda 10 a\u00f1os cuando perdimos a nuestra madre, y no tuvimos las alegr\u00edas de una familia.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi vida de juventud, no fue muy alegre. Cada 15 d\u00edas sal\u00eda, y visitaba a mi t\u00eda Becquemont, ya sea sola o con mi t\u00eda Lecris. Es verdad que quer\u00eda a mis primas, pero sus madres eran muy fr\u00edas y duras, aunque me dejaban hacer muchas cosas. Ellas no quer\u00edan a mi padre y trataban de convencerme de que no me quedar\u00eda \u201cdote\u201d y, por lo tanto, tendr\u00eda pocas posibilidades de casarme. Me insist\u00edan en que me dedicara a ganar los t\u00edtulos de la educaci\u00f3n, todo el tiempo me lo repet\u00edan: \u00abseguir mi educaci\u00f3n en Inglaterra\u00bb. Esta oferta se me ofrec\u00eda cada rato, haciendo en mi vida una verdadera pesadilla. Pensando en esta idea, me pon\u00eda a llorar, sobre todo al dormir, figur\u00e1ndome en Inglaterra como en el exilio, al decidir que dejar\u00eda la pensi\u00f3n Martineau, sintiendo que Neuilly estaba lejos de m\u00ed y lejos de los m\u00edos.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi t\u00eda Lecris escogi\u00f3 una de las mejores escuelas de Passy y se comunic\u00f3 con mi padre, siempre de viaje. \u00c9l hizo algunas observaciones y present\u00f3 quejas, sobre todo por el costo de los estudios. La familia decidi\u00f3 ayudarme, e hizo el complemento de los gastos. As\u00ed ingres\u00f3 como estudiante al instituto Bonnier, ubicado en el No. 62 de la rue La Tour. Me sent\u00eda feliz, y la maestra Bonnier era una buena mujer. Se ocupaba mucho de sus alumnas, que le devolv\u00edan el cari\u00f1o. En clase sus profesoras, as\u00ed como los empleados, todos eran felices. La propiedad era una casa muy grande con un hermoso jard\u00edn donde estaban las 50 alumnas internas y la misma cantidad de externas. Monsieur Bonnier, era funcionario en el Ministerio de Trabajo P\u00fablico, y nos daba la clase de historia, de una manera muy interesante, y en los ex\u00e1menes sac\u00e1bamos siempre las mejores calificaciones, entre todas las materias. Me quedan 5 a\u00f1os en la escuela. All\u00ed aprend\u00ed ingl\u00e9s, dibujo y me gust\u00f3 mucho el baile, el piano, la gimnasia. Me pregunt\u00e9 m\u00e1s tarde si la educaci\u00f3n tan cuidadosa no me impidi\u00f3 tener, una carrera para ganarme la vida. Creo que hubiera sido preferible; sin embargo, en aquella \u00e9poca, una hija de una familia burguesa, no era bien considerada para dejar a su familia. Ya casada, deber\u00eda dedicarse a su esposo y a sus hijos porque no exist\u00eda la profesi\u00f3n de \u201cNurse\u201d. Al recibir mi t\u00edtulo, mi padre solicit\u00f3 a Madame Bonnier, guardarme algunos meses m\u00e1s como alumna libre, juzgando poco conveniente, que viviera sola en su departamento, y con una sola dom\u00e9stica. Su deseo se realiz\u00f3 y de tiempo en tiempo hac\u00eda las clases con las muchachas, algo muy divertido.<\/em><\/p>\n<p><em>Acompa\u00f1aba a la directora para ir de compras, com\u00eda en su mesa, y ten\u00eda el derecho de recibir visitas en otros horarios ya programados. L\u00f3gico que esta situaci\u00f3n no pod\u00eda durar para siempre. Mi querida t\u00eda Joffre,\u00a0que me consideraba como su nieta, estaba preocupada por mi futuro. Le dec\u00eda a mi padre, Monsieur\u00a0Boussard, que habr\u00eda de casar a su hija, pero no como un negocio de textiles a un precio m\u00e1s bajo que haya en el mercado.<\/em><\/p>\n<p><em>Un d\u00eda llego a la escuela, y al verme me miro con aire muy severo, que me impresiona. Desde luego de que su persona peque\u00f1a, la vi crecer, su vista era particular. Vest\u00eda, desde que hab\u00eda perdido una gran fortuna con la Revoluci\u00f3n de 1848, una vestimenta de terciopelo. negro, un cuello rojo y ten\u00eda botines negros, que le hac\u00edan juego, usaba sombreros con velo que cubr\u00edan pedazos de su cabellera y un poco sus orejas peque\u00f1as, sus manos eran protegidas por guantes. A pesar de su aire de \u201cGrande Madame\u201d, la comparaban con un gran maestro de la marina. Era algo irreverente de mi parte. Este jueves, me trasladaron a una peque\u00f1a estancia cercana a la direcci\u00f3n, y despu\u00e9s de las dudas habituales, con un aire y un tono grave, me preguntaron: \u201cJeanne\u201d, \u00bfquieres casarte? Estaba lejos de pensar en este tema, y contest\u00e9 no muy convencida, t\u00eda, si t\u00fa quieres, entonces se enoj\u00f3, y me hizo un peque\u00f1o serm\u00f3n donde predominaba la importancia del matrimonio, y de un hombre joven, maduro, realizado, que viv\u00eda con su mam\u00e1 y que ser\u00eda un excelente esposo para m\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Me qued\u00e9 un poco aturdida y me puse a pensar, despu\u00e9s de su visita, y habl\u00e9 con mi excelente t\u00eda Becquemont. Ella no era feliz en su matrimonio, por lo que se anim\u00f3 d\u00e9bilmente, reservando su opini\u00f3n al conocer a este joven perfecto. Quince d\u00edas despu\u00e9s, de esta propuesta, fui al departamento de mi t\u00eda Joffre, quien viv\u00eda en el No. 60 de la rue Bondy, lugar confortable, compartido por su hijo y su nuera Leonie. Este d\u00eda me cambiaron mi peinado, y mejoraron mi uniforme, con un chal de color. Mis zapatos eran un poco pesados y me los cambiaron por unos bonitos zapatos. <\/em><\/p>\n<p><em>Hizo todo para que este d\u00eda fuera agradable frente al que ser\u00eda mi marido. Despu\u00e9s me informaron que est\u00e1bamos invitados con nuestros vecinos, contrariamente al plan inicial, reuni\u00f3n compuesta de amigas y amigos, para festejar el cumplea\u00f1os de su hijo Georges Domette, as\u00ed se llamaba este joven. Confieso que me divert\u00ed mucho aquel d\u00eda, sin prestar mucha atenci\u00f3n al hijo de la casa. Su madre me pareci\u00f3 muy exuberante y hasta mi padre mencion\u00f3 que era muy exagerada. Supe despu\u00e9s que Madame Domette hab\u00eda nacido en Florencia, Italia, y que viv\u00eda en Francia desde hac\u00eda algunos a\u00f1os, conservando una extrema agitaci\u00f3n y la exageraci\u00f3n de los pueblos del Mediterr\u00e1neo. Venimos a ver a mi futuro marido varias veces en la casa de mis parientes, los Joffre. Fui r\u00e1pidamente conquistada por su dulzura, su bondad, las atenciones que ten\u00eda con su madre, y por mi t\u00eda Joffre.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0Era joven, guapo, un hombre de 26 a\u00f1os, con ojos negros, labios carnosos, la nariz un poco grande, su frente ancha y bellos dientes blancos. En sus cabellos quedaban todav\u00eda algunos chirlos de su ni\u00f1ez. Quiz\u00e1s el \u00fanico obst\u00e1culo que puso en peligro nuestra uni\u00f3n, era que ten\u00eda un aire delicado, lo que aumentaba su encanto, todo lo que lleg\u00f3 a ser, una advertencia a mi padre, quien dec\u00eda que no ten\u00eda buena salud.<\/em><\/p>\n<p><em>A pesar de la resistencia de mi padre, quien adem\u00e1s afirmaba que estoy todav\u00eda muy joven para casarme, logramos ser novios, y fui enviada a Chassagne con los primos de mi padre para alejarme de Par\u00eds por lo menos un a\u00f1o. Sent\u00ed que era una decisi\u00f3n draconiana e \u00a1injusta! Despu\u00e9s de un intercambio de cartas que dur\u00f3 varios meses, regres\u00e9 a Par\u00eds. La t\u00eda Julie se hab\u00eda cambiado, dejando libre su departamento de Batignolles, y se instal\u00f3 en el de mi padre en el Boulevard Richard-Lenoir, para facilitarme encontrarme con mi novio, casi todos los d\u00edas. \u00c9l era empleado en una compa\u00f1\u00eda fabricante de bronces de lujo, dirigida por Monsieur Houlet, quien le daba un trato de amigo, m\u00e1s que de empleado. Los negocios eran muy buenos y mi novio ganaba 400 francos al mes, lo que era un muy buen ingreso para aquellos a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p><em>Madame Domette hab\u00eda tomado como esposo a un habitante de la Touraine, el cual ten\u00eda un gran m\u00e9rito al haberse educado solo. Sus parientes, que conocimos en <a href=\"https:\/\/www.google.com\/search?q=Montoire+Sur-le-Loir%2C&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8\">Montoire Sur-le-Loir,<\/a> estaban decididos a felicitarlo. Por esto el matrimonio fue feliz, hasta la muerte de su hija de 20 a\u00f1os, que era la mayor y hab\u00eda tomado la decisi\u00f3n de viajar a Inglaterra, para llevar a cabo sus estudios, y aprender el idioma ingl\u00e9s, que se enferm\u00f3, y en algunos d\u00edas muri\u00f3 de una epidemia de rubiola. El pobre Monsieur Domette no logra consolarse con lo que considera una muerte injusta. Ocupaba una posici\u00f3n de confianza en el Jockey Club como gerente de cavas. Viv\u00eda en el club, donde adem\u00e1s le ofrec\u00edan todas las facilidades para su familia, sobreviviendo poco tiempo a la muerte de su hija Blanche, muri\u00f3 de una Nefritis en 1875, as\u00ed recuerda Madame Domette, quien verti\u00f3 todo su cari\u00f1o sobre su \u00fanico hijo que le qued\u00f3, justificando este gran amor, y que me afectar\u00eda a m\u00ed m\u00e1s tarde. Un reumatismo articular le dio el susto de perder a su hijo, que siempre fue el m\u00e1s grande amor de su vida.<\/em><\/p>\n<p><em>El 20 de febrero de 1881 se celebr\u00f3 nuestro matrimonio en la gran iglesia de Saint Joseph, parroquia del domicilio de mi padre. La ceremonia fue grandiosa, mi padre estaba muy orgulloso, y tuvimos una recepci\u00f3n muy suntuosa en el restaurante Mota en la rue de Possioniere, lugar de moda en aquellos d\u00edas. Se tom\u00f3 la decisi\u00f3n, de que ocup\u00e1ramos el departamento de mi suegra, en el 60 de rue de Bondy. Para ella mi padre alquil\u00f3 un departamento peque\u00f1o, pero muy elegante, en el piso superior bien amueblado, con un sistema de comunicaci\u00f3n entre nosotros y su mam\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>Nuestro departamento ten\u00eda una sala peque\u00f1a. En la entrada del comedor hab\u00eda dos ventanas que daban sobre la rue Taylor, separadas por una pared de vidrio. Se encontraba la cocina, despu\u00e9s un corredor que iba hasta una gran rec\u00e1mara con dos ventanas sobre la rue Bondy.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi padre, con gran ingeniosidad y gusto, nos arregl\u00f3 un lugar para la ropa. Ten\u00edamos un ba\u00f1o, con nuevos muebles, con agua caliente, a base de gas. El departamento se adorn\u00f3 con todos los regalos. Nos est\u00e1bamos acostumbrando, a todo tipo de lujos. Muchos j\u00f3venes de aquella \u00e9poca, no tuvieron la oportunidad de iniciar su vida de casados con toda esta modernidad. Era muy feliz mi marido, siempre de buen humor, siendo la \u00fanica sombra, el car\u00e1cter desp\u00f3tico de mi suegra, no aceptando que yo dirigiera mi vida de casada.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi suegra ten\u00eda un car\u00e1cter excesivo, muchas crisis nerviosas, por las peque\u00f1as contrariedades diarias. Tuvimos, especialmente su hijo, que buscar todo lo posible para hacerla m\u00e1s conciliadora, y hasta mi padre tuvo la necesidad de intervenir, para facilitar nuestra convivencia, y, sin embargo, muchas veces tuvo gestos de cari\u00f1o hacia mi persona. La pobre mujer fue alcanzada por una hinchaz\u00f3n cerebral, y unos d\u00edas antes de las fiestas de todos los santos, cuando se estaba dirigiendo al pante\u00f3n de P\u00e8re-Lachaise, cay\u00f3 al suelo, casi en nuestra puerta. Mi marido, que trabajaba en boulevard St Martin, frente al teatro de L&#8217;Ambigu, cruzando r\u00e1pidamente la avenida y luego al domicilio, junto a su madre, a pesar de los tratamientos quir\u00fargicos y medicinales del Dr. Schweich, despu\u00e9s de 9 d\u00edas, mi suegra falleci\u00f3 sin poder recuperar el conocimiento, el dolor de mi marido fue muy grande, me lo transmiti\u00f3 totalmente. <\/em><\/p>\n<p><em>Yo esperaba un ni\u00f1o, y todo me apuraba, para recibirlo, y despu\u00e9s de la ceremonia luctuosa, el Dr. me oblig\u00f3 a estar en cama, ya que esperaba una llegada prematura. * A pesar de todo, el 28 de noviembre de 1882 trajo a un ni\u00f1o al mundo. Pesaba 6 libras, menos de lo normal, por haber nacido antes. Le colocaron en manos y pies algodones, y le sacudieron cada dos horas, para que pudiera comer. No pod\u00eda dejar de llorar, pensaba que pod\u00eda morir. Este peque\u00f1o era muy bello. Me forj\u00e9 de valor, y pude darle el pecho, en buenas condiciones, y agregaba abriendo su boquita otra tanda de leche, y por fin, despu\u00e9s de tres semanas, mi hijo sali\u00f3 de su cr\u00edtica situaci\u00f3n para crecer normalmente. Se le dio el nombre de Pierre V\u00edctor. Las noticias y situaciones tristes que tuvimos que pasar, cambiaron con la felicidad de mi marido, con el nacimiento de su hijo, admir\u00e1ndolo m\u00e1s cada d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Tuve como ayuda a una enfermera, Madame Moisson, quedando mucho tiempo a nuestro servicio. Fueron d\u00edas llenos de felicidad. Mi marido ya ganaba 475 francos al mes, lo que era para esos d\u00edas una peque\u00f1a fortuna, y a los que se agregaban los intereses de mi dote de 20,000 francos que me fueron dados por la familia de mi mam\u00e1. En Gibert, Petit, Bossion la renta era de 500 al mes y el servicio de 18 francos al mes, viv\u00edamos sin dificultades y hasta pod\u00edamos hacer econom\u00edas. \u00a1Oh! Pero el tiempo tan feliz no pudo permanecer para siempre. Mi marido, para aumentar nuestras entradas, pidi\u00f3 a su patr\u00f3n, Monsieur Houlet, recibir nuestros 20,000, que no hab\u00edamos tocado, y darle los intereses y dejarle una peque\u00f1a parte sobre los beneficios de la compa\u00f1\u00eda, que eran importantes. De origen bastante vulgar, no ten\u00eda necesidad de dinero, acababa de heredar 200,000 francos, de parte de la abuela de su esposa, la cual hab\u00eda amasado esta fortuna, en una pescader\u00eda del mercado de Saint Honor\u00e9, sin tener en cuenta todo el trabajo que hab\u00eda desarrollado desde casi 10 a\u00f1os, fue mal educado, impertinente y oblig\u00f3 a mi marido a separarse. Decidi\u00f3 abrir su propio negocio de representaciones, iniciando con cerrajer\u00eda, marca \u201cMorton\u201d, tra\u00eda una mantequilla de Normand\u00eda, sombreros de paja, y por el poco nivel de ventas, provocaron el gastar nuestro patrimonio.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi t\u00eda Lecris, solicit\u00f3 con insistencia a mi esposo, asociarse con Monsieur Guth, su yerno, marido de su segunda hija Agustina. Este muchacho no ten\u00eda ocupaci\u00f3n, habiendo trabajado en una casa de cambio. La dote, de mi prima, era de 150,000 francos. Sus padres eran muy prudentes y temerosos de protegerla, evitar depilarla al invertir en alg\u00fan negocio, mi t\u00eda convenci\u00f3 a mi marido a buscar un negocio de bronces de arte para los dos y se ocupar\u00eda de mi marido, despu\u00e9s de muchas b\u00fasquedas compr\u00f3 la empresa de Monsieur Ravenett que la vend\u00eda por razones de salud. Fue convencido de que Monsieur Guth aportara el capital, y mi marido, los clientes, sus conocimientos, su trabajo y ocuparse de la fabricaci\u00f3n. Los beneficios se repartir\u00edan a partes iguales. Estos beneficios nos parecieron ventajosos y con alegr\u00eda dejamos nuestro peque\u00f1o departamento del No.60, rue de Bondy, para instalarnos en el No.54 de la misma calle.<\/em><\/p>\n<p><em>El lugar era muy bonito, con un gran local, lo transformamos en una gran tienda, y las otras tres rec\u00e1maras, fueron adaptadas para los joyeros, expertos, y torneros, as\u00ed como los hornos para los expertos en este esmalte. Y para nosotros, reservamos una gran sala, transformada en comedor, una gran rec\u00e1mara con 2 ventanas, un ba\u00f1o, y una gran cocina. Todo se encontraba en el pasaje de la Casa Cristofle, mi marido ten\u00eda gran gusto y era bueno para la organizaci\u00f3n, todo hac\u00eda parecer que \u00edbamos a disfrutar de muchos d\u00edas llenos de felicidad. Mi peque\u00f1o hijo Pierre cumpl\u00eda 5 a\u00f1os, cuando lleg\u00f3 otro ni\u00f1o, nacido todav\u00eda en nuestro modesto departamento en el 60 de rue Bondy. Lo bautizamos Marcel, era fuerte y lo pude alimentar sin dificultad, como las buenas mamas. Cuando apenas caminaba, nos cambiamos de casa. Ten\u00edamos como sirvienta a una mujer de Breta\u00f1a, muy capaz, a la cual le pag\u00e1bamos 15 francos al mes, y durante alg\u00fan tiempo, mujer joven, que ayudaba al cuidado de los ni\u00f1os. Estaba con nosotros desde la 1.30 a las 6 de la tarde, a veces planchaba la ropa de los ni\u00f1os y le agregaba 25 centavos y su cena. Feliz \u00e9poca, en que la carne (costillas) costaba 30 centavos, la mantequilla, 2 francos, el kilo, un buen pollo, tres francos y 50 centavos. Mi buen marido trabajaba con ah\u00ednco, atrayendo a los clientes de Outlet, creando bonitos modelos, donde se mezclan felizmente el \u00f3nix y los esmaltes de todos colores, d\u00e1ndole al negocio una prosperidad no esperada. Era un gran trabajador.<\/em><\/p>\n<p><em>Ten\u00eda dificultades para arrancarlo del taller, donde compon\u00eda con gran \u00e9xito sus dise\u00f1os, su \u00fanica diversi\u00f3n era el teatro, y lo hac\u00edamos con cierta frecuencia, buscando localidades econ\u00f3micas, curiosamente algunos de nuestros empleados eran participantes de los teatros de L`Ambigu, de la Porte Saint-Martin.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi querida t\u00eda Joffre, que jugaba el papel de abuela, y acompa\u00f1aba a los ni\u00f1os, que afortunadamente dorm\u00edan muy bien. Desafortunadamente, el car\u00e1cter del Monsieur Guth era detestable, presumiendo que nunca hab\u00eda cedido ante persona alguna, aun con alg\u00fan pariente suyo, se volvi\u00f3 celoso de mi marido, presumiendo tambi\u00e9n que los clientes se dirig\u00edan m\u00e1s al que a mi marido, para no quedarse en el papel de cajero y administrador. Las discusiones se repet\u00edan con frecuencia, tomando los dos, la decisi\u00f3n de separarnos del Monsieur GuthDesgraciadamente, mi marido sufr\u00eda una crisis del coraz\u00f3n, sobre todo despu\u00e9s de las dificultades con el socio. Se hubiera tenido la necesidad, de domar este car\u00e1cter, de tener enfrente a un hombre cuidadoso para imponerse, tratar con calma y as\u00ed todas las cosas se quedar\u00edan quietas sin afectar un negocio pr\u00f3spero. Esto no sucedi\u00f3, y despu\u00e9s de varios a\u00f1os se separaron, en muy malos t\u00e9rminos\u2026 Monsieur Guth, se sinti\u00f3 molesto porque nosotros escogimos como \u00e1rbitro al t\u00edo Gibert y que le hab\u00eda juzgado su actitud con severidad, dejando el negocio en que mi marido hab\u00eda dado tanto empe\u00f1o, con la muerte en el alma, pero con una cantidad importante.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi excelente t\u00eda, Becquemont, ten\u00eda en Courbevoie una casa que no ocupaba y nos la ofreci\u00f3, apret\u00e1ndonos con los muebles que ten\u00edamos ya comprados. Apenas organizados recibimos la visita del Monsieur Guth padre, que era un hombre con la apariencia de un gordo jud\u00edo alem\u00e1n. Despu\u00e9s de muchas discusiones, nos ofreci\u00f3 comprar el negocio, negando lo que dec\u00edamos acerca de su hijo. Mi marido acept\u00f3, ya que no pod\u00eda soportar m\u00e1s, sobre todo humillaciones, y se sent\u00eda cansado f\u00edsica y moralmente, rechazando cualquier reconciliaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Seguimos el consejo de nuestro gran amigo, el Dr. Schweich, de dejar Par\u00eds por una breve temporada, para buscar un lugar en provincia y as\u00ed descansar. Nuestros primos de Montoire nos buscaron una linda casa en el camino a la estaci\u00f3n del tren, que ten\u00eda un bonito jard\u00edn. Lo arreglaron bien con muchas flores junto a los \u00e1rboles frutales. Colocaron una fuente y un gran gallinero. Mis hijos estaban en el para\u00edso y nosotros felices.<\/em><\/p>\n<p><em>Hice un viaje con mi querido Georges a Burdeos para examinar un negocio de cepillos muy importante, una empresa que necesita grandes capitales. No conoc\u00edamos nada, pero los 8 d\u00edas que pasamos en esta linda ciudad, me encantaron y quedaron grabados en mi memoria como un recuerdo de los m\u00e1s felices. Regresamos encontrando a nuestros hijos bien cuidados por nuestros parientes. Eran alegres y de buena salud, y despu\u00e9s de intentar varias opciones, Georges tom\u00f3 la decisi\u00f3n de tomar una planta de cajas de madera localizada en Nogent-Sur-Seine, en el distrito de L\u2019Aube. La oficina de ventas que se encontraba en la rue de Beranger, bajo la raz\u00f3n social de Rungaldier Foucault, estaba nerviosa al ver que nuestro capital de 60,000 francos era colocado en este negocio. Probablemente, fue la primera vez, desde nuestro matrimonio, que luch\u00e9 con mi marido, pero a \u00e9l le gustaba, la naturaleza, los animales y deseaba alejarse de Par\u00eds. As\u00ed que me dej\u00e9 convencer por tantas buenas razones que insist\u00eda en darme, y dejamos la capital. Me pesaba el coraz\u00f3n y ten\u00eda poca confianza hacia el famoso porvenir.<\/em><\/p>\n<p><em>Nogent-Sur-Seine era una peque\u00f1a y muy bella subprefectura-distrito, localizada al bordo del Siene. Tres empresas utilizaban algunos centenares de trabajadores, una de ellas era de pinceles y cepillos propiedad de los hermanos Leloir, otra f\u00e1brica era de \u00f3rganos y pianos marca Rodolphe, y lo que compr\u00f3 mi marido se llamaba \u201clos juguetes\u201d. La poblaci\u00f3n era compuesta por 4000 almas, dirigidas por un prefecto, siempre ausente, y los que faltaban eran los ministros del tribunal de justicia. Todos unos se\u00f1ores y se\u00f1oras flojas.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi primera desilusi\u00f3n fue la posible habitaci\u00f3n que deber\u00edamos ocupar, y ya que la promesa era que pudiera escoger mi casa, tuvimos que tomar la que nos dieron. Estaba localizada al margen del Siene, tan cerca que con una ca\u00f1a de pescar, podr\u00eda uno pescar desde cualquier ventana, en la planta baja hab\u00eda un gran comedor con 2 ventanas, una gran cocina, con una peque\u00f1a bodega, dos cuartos con tres ventanas, una destinada a mi hijo, la otra nuestra rec\u00e1mara y con vista al jard\u00edn, que mi marido tom\u00f3 como oficina. la del fondo. En la parte de atr\u00e1s se instalar\u00eda una sirvienta. M\u00e1s tarde organizar\u00e9 2 habitaciones para visitas, las cuales, a pesar de su mobiliario sencillo, nos daba la posibilidad de recibir durante el verano a mi amiga Lucile Schweich, viuda a muy temprana edad, y a sus 2 hijos Roger y M\u00e1rcele, la casa hab\u00eda estado mucho tiempo vac\u00eda y la humedad destruyendo gran parte de sus instalaciones, en general ten\u00eda miedo de colocar ah\u00ed a mis hijos, pero gracias a la organizaci\u00f3n, esta casa fue transformada para ser muy elegante, para vivir mejor. Estaba construida en el camino a la f\u00e1brica, no m\u00e1s de 15 minutos de camino, donde uno pod\u00eda encontrarse a paseantes que acud\u00edan a una isla cercana muy bonita.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, yo extra\u00f1aba a Par\u00eds. Poco a poco, mi marido se dio cuenta de algunos puntos determinados en la compra presentados por Monsieur Foucault, situaci\u00f3n que nos hac\u00eda temblar, por lo que nos deparaba el porvenir. Mi marido hizo un esfuerzo muy grande, compr\u00f3 herramientas, se inici\u00f3 en la fabricaci\u00f3n de juegos de mesa, damas, loto, cajas para puros, de manicura y muchas m\u00e1s. Un valiente maestro artesano, ayudaba a mi marido, sobre todo en los 2 primeros a\u00f1os. Lo que nos hizo creer que los resultados eran v\u00e1lidos para mucho tiempo. Estaba feliz de vivir en una ciudad al aire libre. Pod\u00eda as\u00ed trabajar con facilidad para a veces olvidarse de tomar sus alimentos. L\u00e1stima, la felicidad completa no existe, en este mundo. La tranquilidad de la que goz\u00e1bamos fue cortada por una severa enfermedad, que por poco le quitaba la vida a nuestro hijo mayor. Era mayo de 1894, exactamente cu\u00e1ndo se preparaba para su primera comuni\u00f3n, para ser exacto el 7 de mayo, y la raz\u00f3n fue que Pierre tom\u00f3 fr\u00edo en la helada iglesia de Nogent, con congesti\u00f3n pulmonar, que a pesar de cuidados especiales, no daban resultados. El 29 de mayo el Dr. solicit\u00f3 otra consulta, desgraciadamente el Dr. Schweich, padre, hab\u00eda fallecido. Apelamos a un m\u00e9dico de la familia llamado Hallopean quien gozaba de gran fama. Practic\u00f3 una punci\u00f3n, porque la pleures\u00eda, hab\u00eda llegado a estar llena de pus. Hubo una peque\u00f1a mejora. Sin embargo, el Dr. Meunier, que se mostraba inquieto, porque el ni\u00f1o se debilitaba r\u00e1pidamente, se opuso a realizar una segunda avis\u00e1ndole a mi marido que exist\u00eda una posibilidad fatal y el 4 de junio de 1894, a medio d\u00eda, uno de sus colegas, el Dr. Gelle, cirujano del hospital de Provin, practic\u00f3 una operaci\u00f3n de enfisema que dur\u00f3 45 minutos. Hasta el 30 de junio vivimos momentos muy dolorosos y tambi\u00e9n cansados. No dej\u00e9 ni un minuto a mi hijo, descansando durante el d\u00eda en un sill\u00f3n cerca de \u00e9l, y cuando \u00e9l pod\u00eda dormir, la lectura era para m\u00ed la compa\u00f1\u00eda ideal. Poco a poco, recuperaba sus fuerzas, pero sus piernas eran tan d\u00e9biles, que tuvo, durante dos largos meses, que usar muletas. Aprovechando el buen clima, lo acost\u00e1bamos en una barcaza plana que pertenec\u00eda a la f\u00e1brica, acompa\u00f1ado siempre por m\u00ed, mientras los t\u00e9cnicos de la f\u00e1brica cuidaban a su hermano, los cuales ten\u00edan un hijo de la edad de Pierre llamado Eugene. Los Richard dec\u00edan que Marcel era muy tranquilo, dulce y f\u00e1cil de cuidar. La esposa del Dr. Munier, que me otorg\u00f3 su amistad durante la enfermedad de Pierre, tambi\u00e9n invitaba a Marcel, relaci\u00f3n que ha durado hasta la fecha, y he guardado para el Dr. Munier, un emotivo recuerdo muy especial de agradecimiento. A pesar de sus originalidades, su diagn\u00f3stico fue m\u00e1s acertado, mucho m\u00e1s que el de los sabios de Par\u00eds.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando nuestro hijo, se restableci\u00f3 por completo, el cual tom\u00f3 varios meses, una nueva calamidad nos esperaba, lo que por lo menos era para m\u00ed. Entr\u00e9 como interno en la escuela de Monsieur Clemente.<\/em><\/p>\n<p><em>Los negocios no iban de todo bien, pero el t\u00edo Gibert financi\u00f3 la educaci\u00f3n, la que me gust\u00f3 mucho y que le abri\u00f3 el camino para sus estudios profesionales del ma\u00f1ana. Mi marido luchaba mucho. Hab\u00eda encontrado a un financiero (dinero) por conducto del t\u00edo Armand Gibert. La competencia alemana, la mala gesti\u00f3n de la oficina de Par\u00eds encargada a Monsieur Munier, una persona amable, pero poco seria, todo se acercaba a la quiebra que era casi eminente, y lo que sucedi\u00f3 nos llev\u00f3 a una ruina total. Al no recibir un posible comprador, se liquidaron las m\u00e1quinas, los objetos fabricados, la madera, todo lo posible y Dios sabe qu\u00e9 m\u00e1s hab\u00eda. Faltaba vender el gallinero y las gallinas y el caballo y dem\u00e1s animales que eran queridos por mi marido. Toda esta situaci\u00f3n aument\u00f3 el deterioro de la salud de mi marido, muy querido y popular en Noguet.<\/em><\/p>\n<p><em>El saber nuestras salidas, los hermanos Veloir, directores de la f\u00e1brica de pinceles y brochas, ubicada cerca de nosotros, en las rue de Commines, le propusieron que estuviera como subdirector durante varios meses, as\u00ed lo hizo, sin embargo, quedarnos en los mismos lugares, donde hab\u00edamos fundado nuestra esperanza, nos parec\u00eda imposible y decidimos irnos irremediablemente de la ciudad. Con tristeza abandonamos a los amigos, y as\u00ed fue nuestra decisi\u00f3n final.<\/em><\/p>\n<p><em>DE REGRESO A PAR\u00cdS<\/em><\/p>\n<p><em>En 1900 y 1902 creo que regresamos a Par\u00eds. Rentamos un departamento cerca de la rue la Gare de L\u2019Est, avenue Saint-Denis, 11, que ten\u00eda tres cuartos y una cocina. Lo escogi\u00f3 porque todas las ventanas daban sobre un gran terreno no construido.<\/em><\/p>\n<p><em>Tuvimos al principio dificultades en adaptarnos a los ruidos de la capital. Mi marido encontr\u00f3 r\u00e1pidamente un trabajo con Monsieur Drapier, cu\u00f1ado de Monsieur Leloir, con un sueldo de 500 francos al mes. La casa estaba cerca del Boulevard Saint Dennis, no lejos de Les Halles. Inscribimos a Marcel \u00e9l en el colegio Rollin, lo presionamos para que concursara para una beca, y el director me pidi\u00f3 que yo misma lo preparara para que no fallara. Hay que recordar que mi hijo hab\u00eda pasado una parte de las vacaciones en Nogent. Entendi\u00f3 la situaci\u00f3n, era tranquilo para intentarlo, y admiti\u00f3 las preocupaciones de su padre, el cual le demostraba mucho cari\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p><em>El hijo pon\u00eda todo esfuerzo de su parte. Fuera del concurso obtuvo una 1\/2 bolsa de ayuda monetaria, y seis meses despu\u00e9s logr\u00f3 la totalidad de la ayuda. Fue siempre un buen alumno, muy querido por sus profesores. Su hermano Pierre ten\u00eda un puesto de dise\u00f1ador de la f\u00e1brica de Monsieur Clement. Su sueldo era de 150 francos, la planta se encontraba en Asnieres y pod\u00eda regresar a comer a la casa, lo que nos daba la posibilidad de estar en familia m\u00e1s tiempo. Organizamos nuestra vida con pocos ingresos que nos daba un poco de paz. Despu\u00e9s de la sacudida recibida, mi coraz\u00f3n no podr\u00eda calentarse porque vendr\u00edan problemas de la salud de mi marido.<\/em><\/p>\n<p><em>Adem\u00e1s, se agregaba que a mi marido, en los \u00faltimos tres a\u00f1os de una vida feliz, las fuerzas de mi amado marido le traicionaban. En varias ocasiones tuvo la necesidad de parar de trabajar. Era bien cuidado por los m\u00e9dicos. Coulon y Bachemont (ahora diputado por Nogent) de repente determinaron un reposo total, y sobre todo despu\u00e9s de la \u00faltima crisis card\u00edaca, que me daban ansias de no poder ayudarlo, decid\u00ed que nos fu\u00e9ramos a Montoire Sur-Le-Loir, dejando a los dos hijos m\u00e1s o menos bien cuidados con una sirvienta, bien intencionada. Los dos hermanos se quer\u00edan mucho, se entend\u00edan bien. Pierre, que era cinco a\u00f1os m\u00e1s grande, se ocupaba muy bien de Marcel, y lo ayudaba en sus clases del colegio.<\/em><\/p>\n<p><em>En Montoire ocup\u00e1bamos, en el barrio Saint Laurent, una modesta casa. Ten\u00eda un bonito jard\u00edn que admiraba a mi marido, y a pesar de los problemas y de los pron\u00f3sticos m\u00e9dicos, mi querido Pierre parec\u00eda recuperarse m\u00e1s y m\u00e1s aprisa.<\/em><\/p>\n<p><em>Pronto logr\u00f3 un trabajo que se desarrollaba como secretario en la alcald\u00eda de Montoire, recomendado por su primo Joseph Henry, mun\u00edcipe. La esperanza no dur\u00f3 mucho tiempo, y en diciembre una crisis card\u00edaca complicada con una pulmon\u00eda y congesti\u00f3n pulmonar provoc\u00f3 en 5 d\u00edas su muerte con una muerte desagradable, muriendo el 20 de diciembre de 1905 y deseando quedarse en el pante\u00f3n de Montoire.<\/em><\/p>\n<p><em>Sus hijos fueron llamados de urgencia y pidieron acompa\u00f1arlo en sus \u00faltimos momentos de su vida, comentaron que no lo reconoc\u00edan bien y escucharon sus \u00faltimas palabras en las que se quej\u00f3 de dejar a su familia, a los tres insisti\u00f3, en una condici\u00f3n muy precaria. Me pregunto todav\u00eda, por qu\u00e9 un ser humano tan bueno, leal y trabajador, tuvo un destino implacable, donde estaba la justicia divina; felices los que aceptan su camino sin quejarse.<\/em><\/p>\n<p><em>NUEVO REGRESO A PAR\u00cdS<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 triste regreso al Faubourd St. Denis y con qu\u00e9 energ\u00eda tendr\u00edamos que organizar nuestras vidas! Primero hab\u00eda que abandonar el departamento, vender los muebles, algunas joyas, encajes, manteles que hab\u00eda hecho mi madre, y la mayor contrariedad es que mi querido Marcel, dejara el colegio para ir a una escuela profesional de ingenier\u00eda, entrando a trabajar en una casa Comisionier Schol, ubicada en rue Martel, y mi hijo mayor estaba trabajando en la planta de acetileno Javal, en la rue de Chateadun. Rentamos un peque\u00f1o, modesto departamento en la rue Du Marais, 46, los d\u00edas pasaban con mucha tristeza, y recibimos pr\u00e9stamos de mi primo Becquemont, y de nuestro amigo, un banquero de Nogent-Sur-Seine.<\/em><\/p>\n<p><em>Viv\u00edamos modestamente, yo deseaba trabajar sin tener ning\u00fan conocimiento en asuntos comerciales, y ten\u00eda mucho temor de solicitar alg\u00fan trabajo, con las relaciones de mi marido. Sin embargo, fueron sus amigos cristaleros Monsieur y Madame Zahn, ubicados en la rue de Paradis, que me dieron una oportunidad como empleada por lo menos unos meses.<\/em><\/p>\n<p><em>Prevista de un certificado de capacidad comercial, dado por estas personas, recomendada, me contrataron, en la rue del Temple, con Monsieur Flenois, un peque\u00f1o fabricante de bronces y joyer\u00eda, y me qued\u00e9 ah\u00ed varios meses, que me parecieron muy dif\u00edciles, el contacto con trabajadores menores, muchos muy groseros, los cuales aumentaron mi tristeza. Mi hijo Pierre y su patr\u00f3n, Monsieur Hublin se fueron de viaje para instalar una planta de acetileno en Bucarest y quedamos solos Marcel y yo. All\u00ed, en el departamento de la rue du Marais, est\u00e1bamos muy solos, y en algunas ocasiones com\u00edamos en un peque\u00f1o restaurante place des Vosges que Marcel hab\u00eda localizado cerca de mi trabajo. Para m\u00ed, era una felicidad romper mi solicitud. Era un muchacho valiente, protegido por mis amigos, los Zahn y con un nuevo certificado me encontr\u00e9 con la casa importadora de orfebrer\u00eda conocida como Barrier de Turling, y me dieron relaciones con las grandes tiendas.<\/em><\/p>\n<p><em>Tom\u00e9 una capacitaci\u00f3n muy seria, sobre todo de los estilos Louis XV y XVI, estilo imperio, y reconozco que hoy d\u00eda, jam\u00e1s hab\u00eda estado tan bien preparada. Con la ayuda de dos viejos artesanos, verdaderos artistas, que me tomaron bajo su protecci\u00f3n. Me qued\u00e9 en esta empresa durante 3 a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p><em>Recib\u00eda por parte de mi hijo Pierre correspondencia frecuente y sumas de dinero. Cuando me sent\u00eda un poco cansada qued\u00e1ndome con mi prima Helene Gibert, que se hab\u00eda casado con el sobrino del gran orfebre Cristofle, ella me recomend\u00f3 al colegio Hettemer ubicado en la rue de Londres. Las due\u00f1as eran dos hermanas, muy bien preparadas y educadas, que hab\u00edan logrado un buen negocio solo para ni\u00f1os de 6 a 12 a\u00f1os de clase social exclusiva. Yo dir\u00eda que la aristocr\u00e1tica, ni\u00f1os de familias, de industriales, banqueros, y el gran comercio. El m\u00e9todo de ense\u00f1anza era muy propio. Yo entre como responsable para distribuir los materiales escolares, la impresi\u00f3n de los apuntes de los cursos, y de una peque\u00f1a caja de algunos miles de francos. Hab\u00eda veces que mis cuentas no sal\u00edan bien y yo ten\u00eda que poner la diferencia. Marie Hettemer, se ocupaba de lo econ\u00f3mico, era poco flexible, y se quejaba de cualquier detalle que afectara la caja. Terminado el curso, decid\u00ed dejar el colegio, sobre todo porque mi sueldo era peque\u00f1o y los gastos grandes. Hab\u00eda hecho buenas relaciones en el grupo de papas de los alumnos y esto me hac\u00eda feliz. Marcel hizo su servicio militar, primero en la ciudad de Evreux, despu\u00e9s, gracias a la protecci\u00f3n de un pariente de mi mam\u00e1 Monsieur Desmon, por conducto del presidente del Senado, pudimos cambiarlo al campo militar de Pepiniere, cerca de Par\u00eds, lugar hoy desaparecido. Adem\u00e1s, gracias a la intervenci\u00f3n de mis amigos Tusieau, nos hab\u00edamos mudado a un departamento en Boulevard Montparnasse. No.123, barrio en aquel entonces muy tranquilo, fue en estas fechas cuando se produjo un evento de gran felicidad. La tercera esposa de mi primo Paul, Clotilde Becquemont, dulce y creativa, me coment\u00f3 que quer\u00eda celebrar la boda de mi hijo Marcel con su segunda nuera de nombre Simone, la cual era una buena persona.<\/em><\/p>\n<p><em>Por otra parte, fui informada de que esta uni\u00f3n ya hab\u00eda sido comprometida entre los j\u00f3venes, sin que yo me hubiera dado cuenta. Era una muchacha encantadora, tanto f\u00edsica como moralmente, y debo confesar que fui en cierta medida trastornada por esta noticia. Sab\u00eda que despu\u00e9s de un cansancio nunca curado, Simone daba muy buenas clases de piano, y tambi\u00e9n supe que, por culpa de un catarro mal cuidado, hab\u00eda quedado d\u00e9bil de sus pulmones, despu\u00e9s de una breve, estancia en un hospital. Con mi car\u00e1cter muy sensible ante todo lo relacionado con el problema de salud y sobre todo a los que m\u00e1s quiero, ten\u00eda el temor para el futuro de mis pr\u00f3ximos nietos.<\/em><\/p>\n<p><em>El matrimonio se llev\u00f3 a cabo, el 5 de marzo de 1914, fue una ceremonia alegre en el barrio de Annieres, era la feliz \u00e9poca antes de la guerra, a\u00fan se pod\u00eda disfrutar de la paz y de la vida. El banquete se llev\u00f3 a cabo en un elegante restaurante, y la fiesta fue todo un feliz evento. Se hab\u00eda decidido que yo habitar\u00eda con mis hijos, y se me otorg\u00f3 una peque\u00f1a rec\u00e1mara que despu\u00e9s ser\u00eda la de mis nietos, volv\u00eda a seguir dando mis clases de franc\u00e9s y as\u00ed pod\u00eda contribuir con algunos francos, un poco de ayuda econ\u00f3mica pensando que sus ingresos era casi nulos, por suerte mi nueva mi nuera no era exigente en sus gustos, y ten\u00eda cualidades de buena ama de casa que siempre fueron parte de sus cualidades. El 2 de agosto de 1914, como un trueno cuando se inici\u00f3 la guerra, los alemanes hab\u00edan desconocido la neutralidad de B\u00e9lgica, y conquistando el norte de nuestro pa\u00eds, se decret\u00f3 la movilizaci\u00f3n general. Mi hijo Marcel se present\u00f3 al segundo d\u00eda con el coraz\u00f3n roto, al dejar a su joven esposa que esperaba a un hijo. \u00a1Qu\u00e9 destino tan cruel! Lo acompa\u00f1amos hasta la estaci\u00f3n de tren \u2014Gare de L&#8217;Est- \u00a1apareci\u00f3 que toda la poblaci\u00f3n de Par\u00eds estaba en la calle acompa\u00f1ando a una juventud delirante que se sent\u00eda victoriosa! \u00a1Si muy pronto se dar\u00edan cuenta de su error! \u00a1Qu\u00e9 tristeza para tantos que no regresar\u00e1n!<\/em><\/p>\n<p><em>La guerra de\u00a0 1914<\/em><\/p>\n<p><em>A su vez, mi hijo, mayor para servir a su pa\u00eds, despu\u00e9s de muchos tr\u00e1mites, debido al gran desorden administrativo, fue por fin enviado al frente del Norte. Entre el 28 y el 29 de agosto se nos inform\u00f3, con toda la angustia, que mi querido hijo Marcel, estaba gravemente herido con fractura de tibia y peron\u00e9, tras explotarle cerca un ob\u00fas. Fue trasladado al hospital Larrey en Versalles, despu\u00e9s de que su unidad y los heridos ten\u00edan que ir hacia el sur del pa\u00eds. Nos trasladamos de inmediato al hospital, en compa\u00f1\u00eda de Pierre, ya que no estaba todav\u00eda asignado a alguna unidad. Tuve mucho dolor al ver a mi hijo. Lo ten\u00eda delgado y d\u00e9bil porque hab\u00eda perdido mucha sangre, ya que se qued\u00f3 largas horas en el campo de batalla, antes de ser rescatado con medios primitivos de salud.<\/em><\/p>\n<p><em>Durante varios d\u00edas nos presentamos en el hospital, y los viajes eran largos y costosos, cansados, sobre todo para mi nuera Simone, ya que estaba esperando su primer hijo. Por intermedio de nuestra querida Clotilde, se nos puso a disposici\u00f3n una casa de campo, propiedad de la Madame Perginez, madre de una hija que fue alumna de Clotilde.<\/em><\/p>\n<p><em>En esta casa de dos pisos, muy confortable, ten\u00eda una gran cocina, un gran jard\u00edn. En esta mansi\u00f3n tomamos nuestros alimentos, con las provisiones que hab\u00edamos comprado y tra\u00eddo desde Par\u00eds.<\/em><\/p>\n<p><em>Ocupamos la planta baja donde se colocaron dos camas, as\u00ed empez\u00f3 para nuestra familia, una triste vida que dur\u00f3 4 meses. Durante el d\u00eda nos qued\u00e1bamos en el hospital y tratamos de descansar en las noches, los primeros meses de la guerra quedaron para m\u00ed llenos de dolor, y nunca se borraron de mi mente, y adem\u00e1s de los sufrimientos de mi hijo Marcel, mi inquietud era mayor y constante para Pierre, ya que se encontraba en el m\u00e1s cruel frente del norte de Francia. En el hospital llegaba una gran cantidad de muchachos heridos llenos de polvo, d\u00e9biles, hambrientos y llenos de sangre, lo que presentaba un espect\u00e1culo conocido despu\u00e9s como la matanza m\u00e1s grande que durar\u00eda 4 a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p><em>A pesar de toda la buena voluntad de los servicios m\u00e9dicos, m\u00e9dicos, enfermeras y enfermeros hac\u00edan mucha falta, y \u00bfqu\u00e9 decir de la falta de higiene, las instalaciones del mismo hospital, colocado en los viejos establos de Luis XVI? Todo estaba lleno de piojos, situaci\u00f3n injusta para todas estas juventudes, que sufr\u00edan despu\u00e9s de ofrecer su vida para salvar la Patria.<\/em><\/p>\n<p><em>Simone preparaba la ropa del ni\u00f1o que esperaba, la ve\u00eda muy valiente junto a la cama de su marido, condenado a la inmovilidad que le cubr\u00eda toda la mitad \u2014con yeso\u2014 de su cuerpo. Yo me preguntaba qu\u00e9 ser\u00eda del peque\u00f1o que no tardaba en llegar. \u00a1Comprend\u00ed que mi hijo quedar\u00eda cojo para el resto de su vida!, qu\u00e9 pena.<\/em><\/p>\n<p><em>Los heridos llegaban cada vez en mayor n\u00famero, los muertos se acumulaban, cada vez m\u00e1s importante, la matem\u00e1tica fatal. Los comunicados en la prensa parec\u00edan optimistas, y con una posible victoria y el final de esta pesadilla, todos nos colocaban ante lo desconocido. \u00a1Al final de diciembre, una gran ofensiva con consecuencias mortales, atrajo una verdadera avalancha de heridos!<\/em><\/p>\n<p><em>Al hospital le faltaban camas y se decidi\u00f3 que los convalecientes se ir\u00edan a sus casas, tomando esto en cuenta de que no pod\u00eda subir la escalera de Montparnasse 133. \u00a1Se decidi\u00f3 ir a Courbeuoie! Se hizo el viaje all\u00ed, y el m\u00e9dico de la familia le pidi\u00f3 a Marcel si ten\u00eda la radiograf\u00eda de su herida. Aunque no lo podamos admitir, los hospitales no ten\u00edan servicio radiogr\u00e1fico. Fuimos al hospital americano de Neuilly, donde en la radiograf\u00eda se descubri\u00f3 que hab\u00eda una peque\u00f1a ca\u00edda al ser aplicado el yeso, por lo que el hueso se volvi\u00f3 m\u00e1s corto, y mis temores se confirmaron, quedar\u00eda cojo para el resto de sus d\u00edas. Sin embargo, Simone y yo, que vimos tantos heridos y muertos, nos congratul\u00e1bamos en que, por lo menos, estaba vivo y hab\u00eda escapado de este infierno gracias a Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Al iniciar este documento, nunca pens\u00e9 poder terminarlo. Pido disculpas. En verdad s\u00e9 que han desarrollado, tantos eventos, cambios, tan repentinos, que me falta valor para continuar hasta y despu\u00e9s de esta tercera guerra.<\/em><\/p>\n<p><em>*Mi abuela seguramente escribi\u00f3 mucho m\u00e1s porque era su costumbre. No se salv\u00f3 la \u00faltima parte<\/em><\/p>\n<p><strong><em>CONDICIONES DE ARMISTICIO CON ALEMANIA<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Desde el norte hasta el oeste, siguiendo una l\u00ednea que va desde Ginebra, Beaume, Bourgu\u00e9s, Verjon, en direcci\u00f3n hacia Tours, hasta el l\u00edmite y avanza al monte Marsain, hasta Saint-Jean Pied-de-Port, el territorio franc\u00e9s ser\u00e1 ocupado por las tropas alemanas.<\/em><\/p>\n<p><em>El Tercer Reich, tendr\u00e1 en las regiones ocupadas, el derecho de una potencia ocupante, sin inmiscuirse en el r\u00e9gimen interno y la administraci\u00f3n del pa\u00eds. El gobierno franc\u00e9s est\u00e1 en libertad de escoger su sede en el territorio ocupado, aun si desea estar en Par\u00eds.<\/em><\/p>\n<p><em>Alemania se compromete, en otorgarle todas las facilidades y las garant\u00edas necesarias para su buena marcha; sin embargo, se reserva el derecho en revisar las cl\u00e1usulas de ocupaci\u00f3n, bajo la necesidad, en su caso, de tener una buena administraci\u00f3n, la cual permitir\u00eda la libre comunicaci\u00f3n del gobierno franc\u00e9s. Las fuerzas francesas de tierra, aire, mar ser\u00e1n desmovilizadas, salvo aquellas que sean necesarias para mantener el orden en el territorio continental, el imperio y podr\u00e1n ser llamadas a las armas.<\/em><\/p>\n<p><em>Las fortificaciones terrestres y mar\u00edtimas y las costas ser\u00e1n entregadas a Alemania. La Marina de Guerra, salvo algunas unidades, reservadas al gobierno franc\u00e9s, ser\u00e1 concentrada en algunos puertos no militares sino de tipo civil. La flota comercial ser\u00e1 llamada a regresar, en su totalidad, a Francia, y no se puede realizar ninguna maniobra, y solo podr\u00e1n dirigirse a puertos de pa\u00edses neutros. La industria de la radio, que se encuentra en el territorio ocupado, dejar\u00e1 de transmitir cualquier tipo de programas, y en el futuro ser\u00e1 reglamentada su reanudaci\u00f3n. Las hostilidades han terminado en todos los frentes a las 12 horas y 25 minutos.<\/em><\/p>\n<p><em>22 DE JUNIO DE 1940, MONTOIRE SUR-LE-LOIR.<\/em><\/p>\n<p><em>Los apuntes que escribo a continuaci\u00f3n, espero sean le\u00eddos por mis hijos en Ruman\u00eda. Esperaba que el correo se normalizara entre Francia y Ruman\u00eda, pero parece que no hay grandes cambios a la situaci\u00f3n actual.<\/em><\/p>\n<p><em>La cat\u00e1strofe se ha producido, y Montoire, como la mayor\u00eda de las ciudades de nuestra dulce Francia, ha sido invadida por las tropas alemanas. Para nosotros, refugiados de Par\u00eds, o de otros lados, iniciamos una vida amurallada. Ya no hay correo, est\u00e1 prohibido, lo que nos impide tener noticias de nuestros soldados, de nuestra familia, son muy reducidos, sin radio, sin nada, y yo me pregunto qu\u00e9 pasa con el ej\u00e9rcito, qu\u00e9 clase de gobierno tenemos, o m\u00e1s bien, si tenemos gobierno, \u00a1qui\u00e9n lo integra! \u00bfD\u00f3nde se localiza?<\/em><\/p>\n<p><em>El rumor que recorre el pa\u00eds, la traici\u00f3n, el abandono de parte de los jefes, la incapacidad, todo nos sumerge en una profunda consternaci\u00f3n, entonces es verdad que nos vencieron.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi querido Marcel pudo salir de Par\u00eds, el 12 de junio, tomando su motocicleta. Tard\u00f3 tres d\u00edas para llegar a Montoire y se encuentra decepcionado como ustedes no pueden pensar. Tuvo que esconderse en las cunetas para escapar de los bombardeos. Todos los alrededores de nuestro refugio, fueron tambi\u00e9n bombardeados, no solamente las peque\u00f1as aldeas, sino Vend\u00f4me, Tours, Blois, \u00a1porque siempre de noche! Frente a esta situaci\u00f3n se tom\u00f3 la decisi\u00f3n por la falta de sue\u00f1o, y otros problemas, dejar Montoire, actuar e ir a Gua, d\u00f3nde se encuentra Blanche Becquemont.<\/em><\/p>\n<p><em>No hay ning\u00fan medio de transporte, aun a precio de oro. Los ni\u00f1os tomaron sus bicicletas, y Marcel y Simone, pudieron comprar un t\u00e1ndem. As\u00ed, cargados de equipaje y alimentos, se incorporaron al lamentable \u00e9xodo de los que hu\u00edan de la invasi\u00f3n alemana. Una acalorada discusi\u00f3n tuvo lugar entre mi persona y mis hijos, acerca de mi suerte. Marcel busc\u00f3 por todas partes un lugar en alg\u00fan veh\u00edculo que huya de Montoire. \u00a1Imposible! Y decid\u00ed quedarme con nuestros due\u00f1os. Fue un momento triste, de despedirnos.<\/em><\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s de tres dif\u00edciles d\u00edas de viaje, mis queridos hijos regresaron ante la situaci\u00f3n que encontraron a 20 kil\u00f3metros del r\u00edo Loire. Los combates eran muy violentos. Se localizan entre Nantes, la Chart\u00e9-Sur la Loire, y en Rovance. Los muchachos fueron muy valientes, durmieron en las granjas bajo el ruido de los ca\u00f1ones, fue una gran alegr\u00eda verlos de nuevo, y me comentaron que la mayor\u00eda de los autom\u00f3viles estaban parados por falta de gasolina. La tranquila plaza central de Montoire, se encuentra transformada, en una gran cantidad de peque\u00f1os campamentos de soldados alemanes, llenos de materiales, camiones, bicicletas, todo quitado a los franceses. La indiferencia o m\u00e1s bien, la aceptaci\u00f3n por parte de los campesinos me parece intolerable, y la palabra \u00abpatria\u00bb, ya no tiene para ellos ning\u00fan valor. \u00a1Qu\u00e9 fulminante p\u00e9rdida de valores! \u00a1Qu\u00e9 ruinas de todas nuestras esperanzas! El futuro se asoma sombr\u00edo, y \u00bfqu\u00e9 decir del presente. No tenemos noticias de Jacques, de Georges, de nuestros parientes, de nuestros amigos.<\/em><\/p>\n<p><em>Domingo, 23 de junio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Triste domingo, llueve y el cielo est\u00e1 sombr\u00edo, en armon\u00eda con los eventos. Las tropas alemanas se organizan, con una disciplina y orden que todos observamos. En la cabecera del puente de Onstrine, se han colocado unas peque\u00f1as ametralladoras. La bandera del Reich se ha colocado para demostrar su presencia. Dos polic\u00edas, en motocicleta, atraviesan, por todas las calles, todo el d\u00eda en Montoire. Se han entregado etiquetas en alem\u00e1n de cada ciudadano con sus nombres. De vez en cuando caen bombas sobre la ciudad. Ayer, los ni\u00f1os que fueron por alimentos, pudieron esconderse bajo un cami\u00f3n para evitar el bombardeo. En el hotel \u00abCaballo Rojo\u00bb, la preciosa sala de comer, en la que hemos pasado preciosos, momentos con nuestro amigo Gautrin, fue casi destruida y lo m\u00e1s triste fue la destrucci\u00f3n de la colecci\u00f3n de pinturas de Monsieur Bastard.<\/em><\/p>\n<p><em>Seguimos sin peri\u00f3dicos. Sin correo. Con poca electricidad. Sin radio. Es una situaci\u00f3n insostenible. Corre el rumor de un armisticio que fue firmado, otros hablan de una paz, en realidad son puros rumores.<\/em><\/p>\n<p><em>Lunes 24 de junio de 1940, LA ST. JEAN<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora que sucede, durante 5 horas 5 divisiones alemanas han desfilado por la carretera de Prazay, e informaron que eran ochenta mil hombres con un poderoso armamento, camiones cisterna, lanchas, puentes m\u00f3viles, y muchas ametralladoras, motocicletas, blindados, etc. \u00bfC\u00f3mo no vamos a estar tristes viendo c\u00f3mo los conquistadores est\u00e1n tan bien preparados para hacer la guerra? \u00bfC\u00f3mo no acusar a los que mal preparados iniciaron esta cat\u00e1strofe.<\/em><\/p>\n<p><em>Martes 25 de junio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy, como nunca, circulan muchos m\u00e1s rumores. \u00c9l es el m\u00e1s destacado en la firma de Paz. \u00bfDe qu\u00e9 clase de paz se trata? \u00bfCon qu\u00e9 gobierno? \u00bfQui\u00e9nes lo constituyen, d\u00f3nde se encuentra nuestro valiente ej\u00e9rcito?<\/em><\/p>\n<p><em>Mi\u00e9rcoles 26 de junio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>D\u00eda acostumbrado de mercado. \u00danicamente una tienda, donde temerosas campesinas que llegaron a vender sus productos como mantequilla, huevo, y algunas legumbres, est\u00e1n desacostumbradas en ver a los soldados alemanes, en general se han portado bien, excepto algunos que roban, las tiendas de alimentos, que encuentran abandonadas porque los due\u00f1os han huido.\u00a0 Podemos decir con tristeza que la bandera del Tercer Reich, ondea en la plaza principal, y junto a ella hay una casa, con algunos prisioneros franceses a los que se hab\u00edan quitado armas y uniformes.<\/em><\/p>\n<p><em>Jueves 27 de junio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>La hora alemana que nos ha sido impuesta, el toque de queda, inicia a las 10 de la noche. Un vocero de Montoire\u00a0anuncia que hoy partir\u00e1n dos trenes para Par\u00eds. Se oyen los ruidos de las locomotoras, los de las maniobras, todo nos alegra, que llegar\u00eda a reanudar tambi\u00e9n el correo. La esperanza era tener noticias de Jacques\u00a0y de George y de Ruman\u00eda de qu\u00e9 pasar\u00eda en aquel pa\u00eds. El clima de hoy es muy fr\u00edo y triste.<\/em><\/p>\n<p><em>Viernes 28 de junio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>No nos llega ninguna noticia. Vivimos como encerrados en un c\u00edrculo sin salida. Me pregunto qu\u00e9 hace el gobierno. Pero no se dirigen a los ciudadanos. Los rumores no tardan en llegar todo el d\u00eda. Una noticia nos informa que los rusos han invadido Prusia Oriental. La gente culta no puede dar valor a tantos cuentos m\u00e1s que a noticias serias.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e1bado 29 de junio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Movimientos de d\u00eda y noche de las tropas alemanas. Son casi las 3:30 de la ma\u00f1ana y llega la luz el\u00e9ctrica. Me apresuro a encender la radio. La primera emisi\u00f3n es en alem\u00e1n. Marcel traduce y sabemos que la red Royal Air Force ha bombardeado Berl\u00edn. Luego sigue una emisi\u00f3n en franc\u00e9s preparada por los alemanes y est\u00e1 llena de mentiras a las que nos empezamos a acostumbrar. Nos dice que la bandera alemana se hizo en la Catedral de Estrasburgo. No siguen diciendo que s\u00ed Hitler, que la L\u00ednea Maginot y la parte izquierda del Rhin ser\u00e1n para Alemania como bien de la Victoria. La \u00faltima noticia informa que el gobierno, lleg\u00f3 a Bad\u00e9n para firmar la paz.<\/em><\/p>\n<p><em>Domingo 30 de junio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Hemos dormido muy mal por los movimientos incesantes de las tropas alemanas. Con el coraz\u00f3n destruido y el cerebro cansado, las primeras horas escuch\u00e9 una emisi\u00f3n en franc\u00e9s un poco defectuosa, comentarios sobre la muerte del general italiano Balbo, injurias acerca de Churchill y todo lo que puedas imaginar. Vemos c\u00f3mo un convoy de 200 refugiados sale en varias furgonetas de carga. Hoy ir\u00edamos a festejar San Pedro y San Pablo, c\u00f3mo estar\u00e1 mi hijo y su familia. Deseamos que el padre de Simone, persona de edad avanzada, refugiada en su casa de Saint-Cast, tenga lo m\u00ednimo de confort. Pero lo dudamos, siempre tristes por no tener noticias. Hoy por lo menos se compuso el tiempo, el cielo es azul, se nos hace un poco menos tristes.<\/em><\/p>\n<p><em>Lunes 1 o de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Todav\u00eda sin correo. Lo que se traduce sin noticias. Nos entregan una hoja de un peri\u00f3dico llamado \u00abLa Depeche\u00bb y editado en Tours, bajo la supervisi\u00f3n de los alemanes, que contiene noticias regionales y de Alemania. Las emisiones de la radio celebran las grandes virtudes de los alemanes y contin\u00faan flirteando con los franceses colaboradores, fantoches que nos han gobernado muy mal y enga\u00f1ado durante tanto tiempo. A pesar de un lenguaje desagradable, hay que reconocer las fuertes realidades. No tenemos noticias de los prisioneros, no sabemos si Jacques sigue vivo.<\/em><\/p>\n<p><em>La situaci\u00f3n es angustiosa, sin noticias desde hace tiempo. Yo tengo la esperanza de que el correo se restablezca lo antes posible y as\u00ed recibir noticias de todos. El gobierno se traslad\u00f3 de Clermont-Ferrand a Vichy, y el presidente Lebrun a Royal. Las provisiones no llegan f\u00e1cilmente desde Par\u00eds, y estoy feliz en parte porque gracias a Marcel, que se ocupa de nosotros, hace un poco de jardiner\u00eda para tener legumbres. Compone sus pocas herramientas. Ha podido abrir un pozo para agua potable. Los ni\u00f1os van al mercado a ver si hay algo que comprar, y han colocado en el jard\u00edn una casa de campa\u00f1a para jugar un poco.<\/em><\/p>\n<p><em>Martes 2 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Acab\u00f3 de saber que el Ej\u00e9rcito Rojo invadi\u00f3 la provincia de Bucovina al norte de Ruman\u00eda y se dirige hacia los Balcanes. \u00bfQu\u00e9 va a pasar en esta parte de Europa? Todo esto alimenta mi desesperaci\u00f3n. Hoy se comunic\u00f3 el texto oficial del armisticio. Nadie se extra\u00f1a ante las condiciones impuestas. Estamos bajo la bota alemana, \u00a1qu\u00e9 pena!<\/em><\/p>\n<p><em>Mi\u00e9rcoles 3 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>El mercado alimenticio est\u00e1 m\u00e1s que reducido. Hay un gran movimiento de tropas. La colocaci\u00f3n de casi una centena de tanquetas, muy bien alineadas, cubren toda la plaza principal, los soldados compran huevos, mantequilla, los oficiales zapatos, calcetines, pa\u00f1uelos y pagan con marcos alemanes. 1 vale = 20 francos. Los comerciantes no saben bien c\u00f3mo van a recuperar su dinero.<\/em><\/p>\n<p><em>Jueves 4 de julio de 1940.<\/em><\/p>\n<p><em>Toda la noche y la madrugada, las tropas se han movido de un lugar a otro recordando a las hordas de Atila que invadieron las tierras cat\u00f3licas. Curiosamente, la radio sigue con sus groser\u00edas victoriosas dirigidas a los ingleses, y me desespera no tener noticias de Jacques, de la familia y amigos.<\/em><\/p>\n<p><em>Viernes 5 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>En el grave incidente Franco &#8211; Ingl\u00e9s, la flota francesa parece haber sido atacada por la flota inglesa frente a Oran. Para m\u00ed es un invento alem\u00e1n. \u00abLa Depeche\u00bb (peri\u00f3dico) escribe: el Fiurer autoriza al Gobierno franc\u00e9s, de autodestruir las unidades que se encuentran en Or\u00e1n; esta autorizaci\u00f3n es c\u00ednica y majadera.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e1bado 6 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>El autor del Mein Kampf, parece que ha hallado su meta en la que Francia rompe relaciones con Inglaterra. \u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza que nuestro gobierno est\u00e9 a las \u00f3rdenes de Hitler!, que m\u00e1s va a pasar en el futuro. Es espantoso, hasta pensar en ello. Bienaventurados los de mi edad, cuyos d\u00edas son el reposo perpetuo.<\/em><\/p>\n<p><em>Domingo, 7 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Otro triste domingo. Clima sombr\u00edo y muy lluvioso. No fui a misa, y tengo todav\u00eda dificultad en calzar mi pie derecho. Parece que no sabremos cu\u00e1ndo se restablecer\u00e1 el servicio postal y, por lo tanto, no hay noticias. Mis hijos, a pesar de la lluvia, fueron a \u00abPointe\u00bb para saludar a la familia Harvard. Pudieron apreciar la tranquilidad de esta regi\u00f3n que, contrariamente a nosotros, est\u00e1 en toda calma.<\/em><\/p>\n<p><em>Lunes 8 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>El clima sigue igual de mal. Lluvia y hace fr\u00edo. Para tener noticias de Jacques, Marcel ha enviado una carta a la Cruz Roja en Ginebra, solicitando su apoyo para poder tener noticias. Las dudas que representa esta situaci\u00f3n nos tienen apesadumbrados qu\u00e9 le estar\u00e1 pasando a este ni\u00f1o, y en cuanto a George, contamos con su buena estrella, que ha podido escapar de esta situaci\u00f3n catastr\u00f3fica. Esperamos estar cerca de la verdad, \u00a1de repente los alemanes han desaparecido de Montoire! Es un gran alivio. Sin embargo, la otra noche unos aviones alemanes y otro ingl\u00e9s lucharon en el cielo sin saber c\u00f3mo qued\u00f3 la lucha a\u00e9rea. La radio sigue distribuyendo comentarios favorables hacia la naci\u00f3n alemana y en contra de los brit\u00e1nicos, \u00a1qu\u00e9 barata propaganda escuchamos con desprecio! Nos dicen que hay que destruir al imperio ingl\u00e9s, que es el enemigo n\u00famero uno de Francia. La pobre naci\u00f3n es ya poca cosa, y se nos pide un reconocimiento total hacia Alemania. Al esperar la colocaci\u00f3n de este nuevo orden, en Par\u00eds ya han sido sustituidas las banderas francesas, por el Tercer Reich. No se ha salvado ning\u00fan monumento, no podemos aceptar esta humillaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Martes 9 de julio de 1940.<\/em><\/p>\n<p><em>Las mujeres salieron a la calle. Limpian las fachadas de sus casas, est\u00e1n contentos por recuperar su vida parcialmente, gracias a la salida de los alemanes, hace ya 48 horas. Han dejado algunos centinelas para recordarnos qui\u00e9nes son los vencedores. Estamos desesperados por no tener noticias de nadie y de ninguna parte.<\/em><\/p>\n<p><em>El clima cada vez es m\u00e1s fr\u00edo. Marcel trata de entretener a los ni\u00f1os, y de regreso a las noticias, los alemanes piensan que nos hemos vuelto vencibles.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi\u00e9rcoles 10 de julio de 1940.<\/em><\/p>\n<p><em>El clima se compuso. El cartero no trae nada. Marcel logra enviarle, por correo, que va a Par\u00eds, una carta a los padres de Villeneuve, el compa\u00f1ero y amigo de Jacques, esperando tener alguna noticia. Curiosamente, llega una carta de Marcel, para Simone, \u00a1fechada el 14 de junio! Quiz\u00e1s sea una se\u00f1al de que el correo pueda volver a reanudarse. Hoy le toc\u00f3 a Simone tratar de comprar ciertos v\u00edveres-frutas, mantequilla, sal, az\u00facar-todo en dif\u00edciles condiciones de adquirir. No hay jab\u00f3n, ni caf\u00e9, tampoco productos de limpieza. Hay que entender que las tropas alemanas, recogieron todos los productos, con pagos parciales, siempre en marcos alemanes. Supimos que cada soldado dispon\u00eda de dos marcos diarios para sus necesidades, m\u00e1s o menos 40 francos, al cambio establecido por las autoridades de la ocupaci\u00f3n. Recuerdo que los soldados franceses ten\u00edan derecho a 25 centavos al d\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza! \u2013 En la tarde cay\u00f3 una fuerte tormenta. Claude, que ten\u00eda que hacer unas compras, se cay\u00f3 de su bicicleta, por evitar a una persona que no se quiso mover a pesar de haber tocado su timbre. El pobre ni\u00f1o ten\u00eda heridas en el brazo derecho, las dos rodillas y algo en una pompa, salvo su cara, \u00a1qu\u00e9 bueno! Casualmente, Marcel capt\u00f3 una estaci\u00f3n de radio francesa, seguramente ubicada en la zona libre, no ocupada, que se oye d\u00e9bilmente, pero de todos modos lo mejor que la propaganda alemana.<\/em><\/p>\n<p><em>Jueves 11 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Noche calmada, tiempo sobrio y tormentoso. Los tres principalmente estamos llenos de tristeza y de inquietudes. La falta de correo aument\u00f3 nuestros sufrimientos. Nos sentimos como abandonados de todos, d\u00f3nde estar\u00e1n Jacques y Georges. \u00bfQu\u00e9 pasa con todos ellos y mi hijo en Bucarest? La radio alemana, llamada francesa, sigue difundiendo mentiras. La radio inglesa trata de poner las cosas en su lugar a quien cree. A las 3 de la tarde lleg\u00f3 el cartero con un telegrama del 17 de junio y una carta de Marie-Louise del 11 de junio. No hay que desesperarse alg\u00fan d\u00eda, las cartas de junio llegar\u00e1n en julio.<\/em><\/p>\n<p><em>Viernes 12 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Le he contestado a Marie-Louise, para informarle lo que hemos estado haciendo en su casa. Una fuerte tormenta cambi\u00f3 la temperatura, cambiando el clima a muy fr\u00edo y con fuertes lluvias. En la tarde recibimos una carta de Paulette fechada el 12 de junio. Todos estos mensajes, aunque tard\u00edos, est\u00e1n llenos de ilusiones acerca de la suerte de toda la familia. Me pregunto, por qu\u00e9 en tan poco tiempo Francia fue destruida, qu\u00e9 f\u00e1cil fue realizar esta situaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e1bado 13 de julio de 1940.<\/em><\/p>\n<p><em>Acabo de cumplir 77 a\u00f1os. Un triste aniversario, seguimos sin noticias de Jacques. Algunos prisioneros ya regresaron a sus casas, y han hecho la felicidad de sus familias. El d\u00eda se hace\u00a0cada vez m\u00e1s fr\u00edo. Los ni\u00f1os afortunadamente se ocupan de la construcci\u00f3n de una caba\u00f1a. Los d\u00edas sin sol parecen m\u00e1s tristes. Marcel est\u00e1 empe\u00f1ado en ir a Par\u00eds el pr\u00f3ximo jueves. Todos lo dudamos. Pas\u00f3 la hora del correo sin ninguna noticia.<\/em><\/p>\n<p><em>Domingo, 14 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy recordamos con tristeza cuando \u00e9ramos un pueblo feliz y libre, \u00a1la fiesta nacional, nos parec\u00eda exclusivamente reservada a la alegr\u00eda, que se reforzaba con el pueblo ruidoso, que llenaba junto a las orquestas, plazas, calles, avenidas! Hoy sufrimos al recordar aquellos tiempos, hoy estamos sometidos por el pueblo alem\u00e1n. Las noticias vienen de los prisioneros de Normand\u00eda y nada m\u00e1s; mis hijos salieron en el t\u00e1ndem a Lavardin, para cumplir con una visita. Como de costumbre, fui al Pante\u00f3n. Claude y Michel se dedican a la construcci\u00f3n de su caba\u00f1a. \u00a1Feliz edad!<\/em><\/p>\n<p><em>Lunes 15 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>La lluvia y el fr\u00edo empeoran, especialmente en las madrugadas. Los d\u00edas parecen mucho m\u00e1s largos al no recibir noticias que romper\u00edan con la monoton\u00eda. El aislamiento es deprimente.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Martes 16 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Todos amanecimos reconfortados! El correo nos trae dos cartas de Jacques y es verdad que son del mes de junio, o sea antes de los terribles acontecimientos destructores. Demuestra una buena actitud y todav\u00eda cree en la victoria de nuestro ej\u00e9rcito. \u00bfPobre ni\u00f1o, qu\u00e9 pensar\u00e1 cuando se d\u00e9 cuenta de que todo se perdi\u00f3 en solamente algunos d\u00edas y que hemos firmado una paz desastrosa? \u00bfD\u00f3nde se encontrar\u00e1 hoy d\u00eda? \u00bfSer\u00e1 prisionero en Alemania? Hay que seguir esperando, Marcel, acaba de recibir una carta de Georges. Est\u00e1 en Ars con Betty y se ir\u00e1n, a \u00cele de R\u00e9. Por lo menos \u00e9l se salv\u00f3 de la tormenta devastadora, y hemos recibido tambi\u00e9n noticias de la casa Vuitton. Parece que un peque\u00f1o grupo de empleados ha reabierto el negocio, y el patr\u00f3n est\u00e1 en la Haute Vienne. Espera encontrar gasolina para regresar a Par\u00eds. Marcel saldr\u00e1 al final de la semana, y casi seguro que podr\u00e1 llenar de combustible su motocicleta. Su ausencia nos har\u00e1 mucha falta, y creo que \u00e9l tampoco tendr\u00e1 una vida f\u00e1cil llegando a Par\u00eds. Esperemos que se encuentre con el amigo Gautr\u00edn. Hemos recibido hoy una carta de M\u00e1ndame Cheviron del c\u00edrculo familiar de la residencia donde yo viv\u00eda en Par\u00eds, y todav\u00eda no tenemos noticias de Bucarest.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi\u00e9rcoles 17 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Llovi\u00f3 toda la noche. Se ha recrudecido el fr\u00edo. Todo parece que el d\u00eda se vea m\u00e1s triste. A medio d\u00eda el sol trata de aparecer con ciertas interrupciones. Tuvimos una visita a una se\u00f1ora agradable e inteligente que, junto con sus dos hijos de 17 y 19 a\u00f1os, llegaron de Lavardin y pasaron sus vacaciones aqu\u00ed, cerca del r\u00edo Loire. \u00a1Tambi\u00e9n viene acompa\u00f1ada de su hija de 15 a\u00f1os que se apellida Rayvan! Su esposo es serbio y normalmente vive en Versalles. Hoy tuvimos el placer de recibir una carta de (1) Blanche y ya s\u00ed parece que estamos retomando contacto con la familia.<\/em><\/p>\n<p><em>Jean Becquemont est\u00e1 en el Tarn y Garonne esperando ser desmovilizado. Todos estos tristes eventos han hecho que Blanche no haya podido alimentar a su reci\u00e9n nacido por falta de leche. Nos indican que la familia est\u00e1 con los Mor\u00edn en Saint Quimper, y est\u00e1bamos seguros de que se hab\u00edan refugiado en Soisy, propiedad de Jeanne. Los alemanes que se han instalado en la casa de Marie-Louise, son cuatro hombres tranquilos y reservados. \u00bfHasta cu\u00e1ndo?<\/em><\/p>\n<p><em>*Blanche es la esposa de Jean\u00a0Becquemont, hermano de la t\u00eda Sim\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Martes 18 DE JUNIO DE 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Recibimos una carta de Pierre con fecha del 5 de junio, parece que en estas fechas ten\u00eda la esperanza de una victoria. \u00a1Qu\u00e9 decepci\u00f3n, seguramente al conocer la realidad! El correo no trajo ninguna noticia de Jacques. Es una cruel esperanza. Hay prisioneros que han escrito a Montoire, y sus familias nos dicen que est\u00e1n en Francia y en la ciudad de Le Mans. Hay unas 300,000 personas.<\/em><\/p>\n<p><em>Viernes 19 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Sigue el mismo mal tiempo. Llueve y llueve, y es verdad que el campo necesita agua, pero tambi\u00e9n mucho sol. Esta \u00faltima alerta, dando valor, cuando uno tiene el coraz\u00f3n triste. Trabajamos para ver c\u00f3mo podemos regresar a la normalidad. No recibimos carta de Saint Cast, para saber qu\u00e9 pasa con mi primo y c\u00f3mo pueden Mandarme Malvoisin-obtener alimentos.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e1bado 20 de julio de 1940.<\/em><\/p>\n<p><em>Mis hijos, entre tormenta y tormenta, logran con dificultad conseguir alimentos. Los alemanes se han servido, desde el principio, como vencedores. Simone, que sabe c\u00f3mo arreglar esta situaci\u00f3n, obra verdaderos milagros, conoce los mejores proveedores, y el az\u00facar ha desaparecido en su totalidad del mercado. Marcel ha decidido ir a Par\u00eds, el pr\u00f3ximo martes, y su empresa trabaja a ritmo lento. Despu\u00e9s de todos estos trastornos, hay que pensar c\u00f3mo resarcirlos y qu\u00e9 hacer el d\u00eda de ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n<p><em>Domingo, 21 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>A pesar del fr\u00edo intenso, hay una reducci\u00f3n de la lluvia, lo que me permite ir a misa. Hab\u00eda poca gente, y el padre trat\u00f3 de no comprometerse, ya no hablaba de los eventos, y se concentr\u00f3 en los comentarios del Evangelio. Pegada a la Iglesia est\u00e1 la Kommandantur, donde despachan los altos cargos militares alemanes. Los vi muy interesados en saber qui\u00e9nes y cu\u00e1ntos ciudadanos salen de la misa. Y se oye la m\u00fasica muy fuerte de los valses de Franz Lear. Me pregunto, si de veras vivimos, en Francia o en Alemania. La realidad nos recuerda que los presentes son los sonidos de los veh\u00edculos militares alemanes, \u00a1que sin descanso cruzan por los caminos y carreteras en patrullajes!, que buscar\u00e1n, quiz\u00e1s, lo que los aviones ingleses arrojan, o alg\u00fan avi\u00f3n averiado para capturar al piloto.<\/em><\/p>\n<p><em>El domingo 21 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 desgracia! No recibimos a estas alturas noticias de Jacques. Varias amigas del barrio Saint Laurent han recibido un correo de sus hijos prisioneros, localizados en Francia. Les est\u00e1 prohibido dar direcciones, ning\u00fan detalle. \u00a1Hay que perseverar!, es nuestro deseo de recibir noticias. A pesar del mal clima, los cuatro se fueron en bicicleta a Vend\u00f4me, y por mi parte fui al pante\u00f3n. Al salir tuve que esperar a un peque\u00f1o desfile de unos cincuenta soldados alemanes, cantando con un ritmo de canciones militares. No hay duda de que estamos ocupados por los alemanes.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n me avisaron que los heridos de Montoire se sienten, bien tristes, mal cuidados y afligidos por lo que ven.<\/em><\/p>\n<p><em>Martes 23 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p>Aniversario de Marcel 1887 &#8211; 1940. A las tres de la tarde, arrib\u00f3 a Par\u00eds con el fin de conversar con Monsieur L. Vuitton acerca del reinicio de los negocios. Nos va a hacer mucha falta. He aprovechado el mal clima para realizar algunas costuras pendientes.<\/p>\n<p><em>Mi\u00e9rcoles 24 de julio de 1940.<\/em><\/p>\n<p><em>Una carta de Marie-Louise que se queja de que no ha recibido noticias nuestras de Montoire, seguramente donde vive, est\u00e1 un poco aislada para el correo. Le voy a escribir de nuevo para asegurarle de que cuidamos bien su casa. Uno de los altos oficiales alemanes se suicid\u00f3 al saber que su esposa e hija, viviendo en Alemania, murieron bajo el bombardeo ingl\u00e9s, de todos modos pobre hombre.<\/em><\/p>\n<p><em>Jueves, 25 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Horrible tiempo, lluvia, viento! Los ni\u00f1os tratan de descansar en el Loire. Acabamos de recibir una carta de Marcel que lleg\u00f3 ayer a Par\u00eds. El ambiente parece l\u00fagubre. No hay circulaci\u00f3n solamente de los alemanes. La mayor\u00eda de las tiendas o caf\u00e9s est\u00e1n cerradas. Muchos aviones protegen el cielo de Par\u00eds y en muchos edificios ondean banderas alemanas.<\/em><\/p>\n<p><em>Viernes 26 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Un t\u00edmido sol apareci\u00f3 esta ma\u00f1ana y, a pesar de una noche con lluvia continua, tuvimos adem\u00e1s una tormenta llena de truenos. Nos informan que la zona de Rochefort ha sido devastada por lluvia, y un poco de nieve. La pobre de Blanche, se sigue quejando por los eventos tr\u00e1gicos que nos han invadido. Estoy de acuerdo, la maldici\u00f3n de Dios ha ca\u00eddo sobre nuestro mundo. Ayer hemos asistido a un desfile \u201cpaso de ganso\u201d estos soldados conservan la cabeza y el cuerpo en forma r\u00edgida, lanzando sus piernas en un ritmo ensordecedor, porque las botas pegan con fuerza el piso, en mi opini\u00f3n es una impresi\u00f3n falta de armon\u00eda y lejos de las gloriosas regiones de Galia y muchas m\u00e1s cercanas a nuestras tropas modernas. \u00a1Me pregunto cu\u00e1ndo podremos volver a aclamar a nuestras tropas! \u2014Por cierto, no recibimos noticias de Jacques.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e1bado 27 DE JULIO DE 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Recibimos una carta de Marcel. Nos comunican que la casa de Pierre, en Par\u00eds, no ha sido ocupada. \u00a1Gracias a Dios! Monsieur Vuitton no ha regresado todav\u00eda. Mi hijo hace unas compras y luego acude a los Campos El\u00edseos para saber qu\u00e9 va a pasar, sobre todo en su caso.<\/em><\/p>\n<p><em>Domingo, 28 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>El clima ha mejorado. Aunque el fr\u00edo sigue. Voy a misa de 10:00, y no lejos de mi banca hay 3 soldados alemanes, en uniforme de lujo, que parecen rezar, aunque Hitler hab\u00eda hace tiempo prohibido la religi\u00f3n. He recibido una carta de Tante Louise en la que me dice que toda la familia y los Buttler (amigos de la familia) est\u00e1n bien en Ruman\u00eda. Mi amiga sigue en el mismo estado de salud.<\/em><\/p>\n<p><em>Los ni\u00f1os escucharon la misa de las 7 1\u20442 de la ma\u00f1ana \u00a1Para tener m\u00e1s tiempo de juego! Est\u00e1n felices disfrutando de su caba\u00f1a bien construida. Hoy, medio d\u00eda, comer\u00e1n en ella. Despu\u00e9s ir\u00e1n a nadar, lo que les entretendr\u00e1 por un buen rato. Yo hice mi visita dominical al pante\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Lunes 29 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Nada en el correo. Nada acerca de Jacques. El clima es un poco mejor. Simone acompa\u00f1a a sus hijos a nadar. Son las 5 1\u20442 y he decidido hacer un paseo por un campo solitario muy cerca de la casa. Hay un anochecer, tranquilo, muy bello. Pero cuando la naturaleza es tan buena, los hombres se tienen que matar. De lejos veo a un oficial alem\u00e1n que pasa junto de m\u00ed y me saluda muy amablemente. Nadie puede dudar de que vivimos una rara situaci\u00f3n. Me olvido por un momento de que es un enemigo y lo saludo con la cabeza.<\/em><\/p>\n<p><em>Martes 30 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Un d\u00eda mon\u00f3tono! Claude fue a la playa, ya que le gusta mucho nadar. Michel no es muy feliz en el agua. Rechaza aprender a nadar, parece que puede caminar m\u00e1s f\u00e1cilmente. Ir\u00e9 hasta la playa para ver a los muchachos. Hay muchos soldados alemanes, todos muy deportistas y disfrutan mucho la nataci\u00f3n. Hacen suya la playa. Tambi\u00e9n el estadio municipal donde se re\u00fanen para cantar. Dos veces a la semana juegan f\u00fatbol y algo como rugby y hacen varios ejercicios para un pr\u00f3ximo desfile militar.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi\u00e9rcoles 31 de julio de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy recib\u00ed una linda carta, muy cari\u00f1osa, de Helen de Ribes. Me comunic\u00f3 que su sobrino Armand Charpentier de Ribes muri\u00f3 en B\u00e9lgica. Mencionan que despu\u00e9s de muchos d\u00edas de angustia supieron la fatal noticia. Espero que Dios nos proteja de un dolor tan grande.<\/em><\/p>\n<p><em>Jueves 1 de agosto de 1940.<\/em><\/p>\n<p><em>Recib\u00ed una carta de Marcel. Se queja de la irregularidad del correo, y dice no recibir las cartas de Simone. Nos informa que recibi\u00f3 una carta desde verdad, fechada el 23 de junio, firmada por Monsieur Steiger de Manurhin. Y nos indica que Pierre est\u00e1 preocupado acerca de nuestra suerte. Comenta en su carta que ha intentado saber de nosotros por parte de la Cruz Roja de Ginebra. Pobres los que se encuentran en Bucarest porque est\u00e1n muy inquietos acerca de la familia en Francia. Adem\u00e1s, informa que no recibe carta nuestra. Hoy estoy escribiendo otra carta para mi hijo Pierre.<\/em><\/p>\n<p><em>Viernes 2 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>No sabemos nada de Jacques. No ha llegado ni el cartero. Todas las noches han patrullado los alemanes, quienes temen la llegada de aviones ingleses. Est\u00e1n listos para su famoso desfile.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e1bado 3 de agosto de 1940.<\/em><\/p>\n<p><em>Simone acaba de recibir una carta de Marcel, que nos informa que ha localizado una lista oficial de desaparecidos y de prisioneros y que el nombre y apellido de Jacques Domette no aparece. Nos comunica, por otra parte, que mujeres alemanas y ni\u00f1os ser\u00e1n evacuados del territorio alem\u00e1n hacia Par\u00eds. Para este evento se est\u00e1n ampliando las medidas de ocupar casas y departamentos vac\u00edos. Estas noticias pueden adelantar nuestro regreso a Par\u00eds, y con toda la pena aprendemos que el esposo de Marcela Buttler es un amigo. Fue arrestado por ser irland\u00e9s. No le dejaron llevar ropa, dinero, ni su bast\u00f3n que necesitaba para caminar. \u00a1Me parece que est\u00e1n apretando la situaci\u00f3n y que nos acercamos a d\u00edas muy tristes! Los ingleses hablan de esperanza.<\/em><\/p>\n<p><em>Domingo, 4 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>El tiempo ha mejorado. Los ni\u00f1os y Simone fueron a misa de siete y media y yo a la de las 10. Hab\u00eda muchos alemanes cerca de la pila bautismal. \u00a1Est\u00e1n muy atentos a la misa! Ser\u00e1n sinceros o est\u00e1n aqu\u00ed para espiarnos. En plena misa, uno de ellos se levant\u00f3 y se dirigi\u00f3 hacia el altar para sacar dos fotos, incluyendo al padre, que estaba en plena actividad, y ante el asombro de todos los feligreses, regres\u00f3 tranquilamente a su lugar. \u00bfQu\u00e9 cosas pasan?<\/em><\/p>\n<p><em>LUNES 5 DE AGOSTO DE 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Hago mi visita al Pante\u00f3n, donde riego las flores, un poco secas por el alto calor, que de repente acaba de cambiar el clima. Aprovecho y voy a visitar a Eugenie. Acaba de llegar Marie-Louise, bastante desorientada de encontrar en su casa soldados alemanes y con gran dificultad trata de hablar con ellos. Se muestran amables, y ense\u00f1an que la casa est\u00e1 en orden. \u00a1No falta nada! La Kommandantur, anuncia que ma\u00f1ana, martes, tendr\u00e1 lugar en la plaza Mayor un desfile importante en honor de \u00absus muertos\u00bb e invita (casi obligados) a la poblaci\u00f3n a asistir, rogando disciplina y en quedarse \u00fanicamente en las aceras. \u00a1Qu\u00e9 cinismo y qu\u00e9 pasa con nuestros muertos! \u00bfQuieren que nos olvidemos de ellos?<\/em><\/p>\n<p><em>Martes 6 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Marie-Louise vino a compartir con nosotros la comida del mediod\u00eda. Nos platic\u00f3 todas sus peripecias desde su salida de Montoire y hasta hoy con su suegro al terru\u00f1o. Acordamos que todos hemos cometido estrategias a veces equivocadas. El desfile alem\u00e1n inici\u00f3 a las 10 y termin\u00f3 a las 13 horas. Construyeron un templete cerca de la iglesia, dicen, para demostrar que el s\u00edmbolo religioso no es tan importante. Adem\u00e1s, colocaron una gran bandera que ondea en la misma plaza. No hab\u00eda, me contaron, mucha gente porque los habitantes tem\u00edan que la aviaci\u00f3n inglesa aprovechara el evento para bombardear. A mediod\u00eda, Simone y sus hijos viajaron a \u00abChateau-Sur-Loir\u00bb para adquirir los libros de Claude. Afortunadamente, no hac\u00eda mucho fr\u00edo. Hicieron 60 km en bicicleta y afortunadamente llegaron, aunque cansados al mediod\u00eda, para comer. El comunicado ingl\u00e9s es bastante malo. La famosa Marie Curie, con la voz clara, se sum\u00f3 al micr\u00f3fono y nos dijo con seguridad que para las pobres armas francesas, derrotadas, habr\u00e1 mejores d\u00edas y muy pronto. Me pregunto, cu\u00e1ndo llegar\u00e1 esta realidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi\u00e9rcoles 7 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy se cumplen 44 d\u00edas de la ocupaci\u00f3n alemana y me parece que ha pasado mucho m\u00e1s tiempo. Hoy pudimos adquirir algunos alimentos en el mercado. Es tiempo de cosechas. Los campesinos no distinguen a qui\u00e9n vender y olvidan que, si los alemanes son compradores, su dinero no vale nada.<\/em><\/p>\n<p><em>Jueves 8 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 Dios sea alabado! Recibimos una carta de Jacques, fechada el 22 de junio, donde nos avisa que es prisionero, sin mencionar d\u00f3nde se encuentra. Es una gran alegr\u00eda saber que est\u00e1 con vida. En cambio, la carta de Marcel es m\u00e1s triste en la que insiste en que nos carguemos de paciencia. Quisi\u00e9ramos avisarle acerca de la carta de Jacques, pero el tel\u00e9grafo est\u00e1 en funci\u00f3n \u00fanicamente para la Kommandantur, sin embargo, se va a mandar una carta con la esperanza de que llegue en menos de 4 d\u00edas, lo normal para llegar a Par\u00eds. Aqu\u00ed cabe mencionar un peque\u00f1o incidente: estaban abiertas puertas y ventanas, cuando Michel, acompa\u00f1ado de dos hombres alemanes, le solicitaba agua para beber. Me levanto para tender el asunto y tengo ante m\u00ed 2 atletas que seguramente fueron bien nutridos en su juventud. Extienden la mano para saludarme. La madame Guennard, del servicio dom\u00e9stico, les ofrece vino blanco que rechazan y exigen agua potable. Uno me habl\u00f3 en ingl\u00e9s y averigu\u00f3 que es hijo de familia de clase media, e insisti\u00f3 en aclarar que aprendi\u00f3 ingl\u00e9s, lat\u00edn y desde luego alem\u00e1n, todo en el colegio. Me indica que tiene 32 a\u00f1os, es casado y sin ni\u00f1os. Me quiere convencer de que Adolfo Hitler, nos quiere tender la mano como hermanos y que los franceses lo rechazan para m\u00ed. \u00a1Eso es una f\u00e1bula! Se despidieron en franc\u00e9s en \u00abA Demain\u00bb agregando un saludo militar.<\/em><\/p>\n<p><em>Viernes 9 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>El tiempo mejora durante el d\u00eda. Las noches son frescas. Nuestras vidas se desarrollan con monoton\u00eda, y los ni\u00f1os disfrutan de una gran libertad. Claude se presta con mayor facilidad a algunas horas de trabajo. Su hermano rechaza todo esfuerzo intelectual que requiera su edad. Es muy perezoso y me preocupa qu\u00e9 podr\u00e1 hacer en su vida. Marie-Louise vino a recoger lo que hab\u00edamos protegido con una ocupaci\u00f3n de sus bienes.<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00e1bado 10 de agosto de 1940.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy recibimos cartas de Georges y Marcel; este \u00faltimo indica que el abastecerse con la comida es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil. A pesar de todo, Simone confirma la salida hacia Par\u00eds el pr\u00f3ximo 19 de agosto. En la tarde todos fuimos al Pante\u00f3n, y los ni\u00f1os hicieron algunas composturas a la tumba. \u00a1Qu\u00e9 tranquilidad hay en este Pante\u00f3n, ojal\u00e1 yo pudiera descansar en este mismo lugar!<\/em><\/p>\n<p><em>Domingo, 11 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Gran misa a las 10 de la ma\u00f1ana con pocos asistentes, el cura mencion\u00f3 muchas palabras consoladoras a pesar de su poca elocuencia y a las 4 fuimos a visitar en \u00abLavardin\u00bb a Madame Reyvan. Tuvimos un camino soleado, y personalmente me pareci\u00f3 que el viaje fue largo, y cansado, sobre todo con mi ritmo de tortuga. No olviden que mis hijos van en bicicleta. Esta se\u00f1ora es interesante, culta, amable, es profesora de dibujo y en sus tiempos libres le gusta pintar al \u00f3leo. Su talento es modesto pero de buen gusto y con cierta ingenuidad. Estaba con ella y su hijo que tiene 17 a\u00f1os y su hija de no m\u00e1s de 15 son ni\u00f1os bien educados y tranquilos. Nos dio de merendar, el tiempo fue prolongado y salimos muy tarde. El camino de regreso me pareci\u00f3 m\u00e1s f\u00e1cil. Sent\u00ed el clima m\u00e1s fresco. Veo que puedo caminar con menos cansancio.<\/em><\/p>\n<p><em>Lunes 12 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Compras de \u00faltimo minuto ante nuestra salida muy pronto. Tintorer\u00eda, zapater\u00eda, algunos alimentos, incluida la tarjeta de az\u00facar. Los ni\u00f1os se fueron de pesca a \u00abLavard\u00edn\u00bb, y Simone fue a hacer m\u00fasica con Madame Malecasse. Trato de acabar de poner al d\u00eda este diario. Estoy escribiendo a Madame Chevillon y nos visita Mme Helen y sus hijas que me parecen bien alimentadas pero atrasadas desde el punto de vista de inteligencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Martes 13 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Por fin tuve la gran alegr\u00eda de recibir dos cartas que esperaba con ansiedad. Una de Claire Sanodray que me avisa de no saber nada de sus 2 nietos. Didier, fue evacuado del hospital de Caen y llevado a Rennes en el monumento de un bombardeo. Se lo llevaron a una casa cerca de la calle (en el s\u00f3tano). Toda la familia se pregunta si podr\u00e1 caminar alg\u00fan d\u00eda porque tiene una pierna herida y la otra sin movimiento. La otra carta es de Madame Danneme, que ense\u00f1a su coraz\u00f3n de Alsaciana, que sufri\u00f3 mucho para ir de Vernoullet a Limonges con todo y ni\u00f1os. Comentan los bombardeos, la falta de alimentos, el abandono de las granjas. Debe ser muy duro soportar esta situaci\u00f3n a los 75 a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi\u00e9rcoles 14 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Un mercado un poco m\u00e1s surtido. Es verdad que los ocupantes son los que pueden comprar mejor, ellos prefieren huevo, mantequilla, queso. Vamos a esperar a Madame \u00abReyvan\u00bb y a sus hijos, vamos a cenar y pasar algunas horas de pl\u00e1tica constructiva, es una gran mujer. En Versalles, en el hospital, da clases de dibujo y quedamos en vernos en Par\u00eds durante el invierno.<\/em><\/p>\n<p><em>Jueves 15 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Festejamos a Santa Mar\u00eda. Misa solemne, m\u00e1s larga con el Padre, poco dedicado a la oratoria y al que comprendemos dif\u00edcilmente. El d\u00eda con clima mejorado, sin dejar las ma\u00f1anas y tardes frescas. A las cinco de la tarde llev\u00e9 un ramo de Dalias muy bonitas y los pongo sobre la tumba de mi Georges. S\u00e9 que seguramente durar\u00e1n un largo tiempo, no podr\u00e9 verlas. Ya que estamos decididos a salir a Par\u00eds el lunes al mediod\u00eda, yo me pregunto qu\u00e9 encontraremos en Par\u00eds. Seguramente nuevos inconvenientes y quiz\u00e1s alguna desgracia.<\/em><\/p>\n<p><em>Viernes 16 de agosto de 1940<\/em><\/p>\n<p><em>Simone hace los arreglos para nuestra salida. Marcel hizo un recorrido de los comercios para poder adquirir los m\u00e1s posibles alimentos para llevarnos a Par\u00eds, especialmente recomendados por Marcel.<\/em><\/p>\n<p>S\u00e1bado 17 de agosto de 1940.<\/p>\n<p>La tarde dedicada a hacer las maletas, a las 5 vamos a visitar a Marie- Louise donde tomamos un caf\u00e9 en su lugar en St. Agustin. Nos detuvimos para cenar, y los muchachos estaban muy felices, demostrando su gran apetito que corresponde a su edad. De regreso a mi casa, bastante triste y preocupada por no saber qu\u00e9 nos espera al regresar a la capital. \u00bfC\u00f3mo podemos pasar el invierno?<\/p>\n<p>Domingo, 18 de agosto de 1940<\/p>\n<p>El tiempo ha<em>\u00a0<\/em>mejorado<em>,<\/em> <em>est\u00e1 muy<\/em> a bonito. A las cuatro de la <em>madrugada<\/em> se oyeron tres fuertes explosiones. Los muchachos tuvieron mucho miedo, y supimos que fue un bombardeo ingl\u00e9s al campo de aviaci\u00f3n cercano Montoire. No dej\u00e9 de pensar en nuestros pobres prisioneros, podemos saber algo de su suerte gracias a la Cruz Roja americana. Es una buena pregunta, habr\u00e1 que ir a la calle Newton n\u00famero 12 para lograr algunas aclaraciones sobre su suerte.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>*La guerra franco-prusiana fue un conflicto que tuvo lugar desde julio de 1870 hasta mayo de 1871. El desencadenante principal fue el famoso telegrama de Ems. Este conflicto b\u00e9lico result\u00f3 en realidad una guerra franco-alemana debido a que se aliaron a Prusia todos los Estados alemanes (conforme a los planes de Bismarck). Precisamente, despu\u00e9s de esta circunstancial alianza militar se produjo la uni\u00f3n pol\u00edtica de Alemania.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>**Neuilly-sur-Seine es una ciudad del \u00c1rea Metropolitana de Par\u00eds, Francia. Su poblaci\u00f3n es de 60.000 habitantes y cuenta entre ellos con muchas personas conocidas como periodistas, cantantes, actores o pol\u00edticos. Limita con la ciudad de Par\u00eds por el noroeste y se encuentra en el margen derecho del r\u00edo Sena.<\/em><\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/domette.com\/blog\/wp-admin\/post.php?post=489&amp;action=edit\">http:\/\/domette.com\/blog\/wp-admin\/post.php?post=489&amp;action=edit<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>7 DE DICIEMBRE DE 1930 Mis queridos hijos Pierre y Marcel. Mis queridos nietos Georges, Jacques, Michel, Claude, y Jean. \u00a0Acabo de salir de una grave enfermedad, la cual pudo provocarme la muerte, y como consecuencia separarme de ustedes. Apenas regres\u00e9 a la vida y pienso llevar a cabo una idea que tengo desde hace &hellip; <a href=\"https:\/\/domette.com\/blog\/?p=489\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">MI VIDA MI HISTORIA: JEANNE MARIE JULIE BOUSSARD PARLIER LO<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":493,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-489","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/domette.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Bisabuelita-Domette-007.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p1HfPh-7T","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/domette.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/489","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/domette.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/domette.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/domette.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/domette.com\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=489"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/domette.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/489\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/domette.com\/blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/493"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/domette.com\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=489"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/domette.com\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=489"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/domette.com\/blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=489"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}